La Oficina Nacional de Estadísticas británica (ONS, en inglés) informó hoy de que la economía británica no registró ningún crecimiento en enero, tras un alza del 0,1 % el pasado diciembre, pues el sector servicios no aumentó, mientras que el industrial descendió un 0,1 %.
En este contexto, el índice principal londinense, el FTSE 100, retrocedió 44 puntos, hasta los 10.261,15, mientras que el secundario, el FTSE 250, que agrupa a empresas más pequeñas, generalmente británicas, igualmente cedió un 0,44 % o 97,64 puntos, hasta los 22.071,10.
El parqué británico extiende su racha de pérdidas y se acerca cada vez más a la marca de los 10.000 puntos con la que comenzó 2026. En dos semanas, el FTSE 100 ha perdido prácticamente todas las ganancias que llevaba acumuladas este año, pues en la sesión previa al estallido del conflicto en Irán estuvo a punto de superar por primera vez los 11.000 puntos.
El sector minero fue uno de los más perjudicados del día en el parqué londinense, con Fresnillo y Antofagasta a la cabeza, que acumularon pérdidas del 6,17 % y del 5,53 %, respectivamente.
Cerrando el podio de perdedores, la multinacional aeroespacial Rolls-Royce Holdings cedió un 5,30 %.
Por otro lado, encabezaron las ganancias de la City londinense la compañía de energía y metales Metlen, que agregó un 3,43 %, junto a la cadena de supermercados Tesco, que aumentó un 2,82 %, y los laboratorios farmacéuticos Hikma, que sumaron un 2,56 %.
