El exmandatario tuvo que ser transferido este viernes desde prisión al hospital DF Star de Brasilia con un cuadro “grave” de fiebre, escalofríos “muy intensos”, episodios de vómitos y dificultades para respirar, según explicó el equipo médico en una rueda de prensa.
El político de 70 años se sometió “rápidamente” a una batería de exámenes que constataron una bronconeumonía causada por una bacteria que se instaló en los dos pulmones, con mayor afectación en el izquierdo.
A partir de ahí, fue transferido a la UCI, donde se le empezaron a aplicar dos antibióticos “bien potentes” en vena.
“Va a permanecer en la UCI. No tiene plazo para salir, estará el tiempo necesario para restablecer sus pulmones, pero aún sin previsión de salir”, afirmó Leandro Echenique, uno de los médicos del expresidente. Añadió que “no hubo necesidad de intubarlo” y que ahora está “consciente” y “consiguiendo hablar mejor”, pero “aún lejos de tener un cuadro controlado”.
Lea más: Lula anuncia prohibición de entrada a Brasil a consejero de Trump
