"Esta resolución es un hito importante puesto que van a ser los dos primeros costarricenses en ser extraditados a raíz de la modificación constitucional con la que se permite la extradición de personas nacionales", declaró el fiscal general de Costa Rica, Carlo Díaz.
El Tribunal Penal de San José avaló en última instancia la extradición de Gamboa y López, 24 horas después de que Estados Unidos cumpliera con el requisito final de presentar por escrito una promesa de que a los extraditados no se les impondrán penas mayores a la máxima que se aplica en Costa Rica, que es de 50 años de prisión.
La resolución de este viernes da un plazo de dos meses a las autoridades de Costa Rica y de Estadios Unidos para que concreten la extradición.
Gamboa, quien está acusado por la Fiscalía del Distrito Este de Texas (EE.UU.) de los delitos de asociación ilícita y distribución internacional de grandes cantidades de cocaína, se encuentra detenido en una cárcel de máxima seguridad de Costa Rica, al igual que López, mientras avanza el proceso de extradición.
Las autoridades de Estados Unidos acusan a Gamboa de ser uno de los principales narcotraficantes de Costa Rica y de facilitar el envío a EE.UU. desde Colombia a través de Costa Rica, de cargamentos de cocaína valorados en decenas de millones de dólares.
Según la acusación de Estados Unidos, Gamboa también usó la red de contactos dentro del Gobierno costarricense para obtener información sobre las investigaciones antidrogas para venderla a otros narcotraficantes.
Además habría lavado dinero a través de su bufete de abogados y del club de fútbol Limón Black Star, que jugaba en la segunda división de Costa Rica.
Gamboa, de 49 años, fue ministro de Seguridad (2014-2015), director de Inteligencia y Seguridad Nacional (2013-2014) y fue nombrado por el Congreso en 2016 como magistrado de la Sala Tercera, pero un año y medio después fue suspendido en medio de un escándalo de corrupción.
En mayo de 2025 el Congreso costarricense aprobó una reforma constitucional para permitir la extradición de nacionales, únicamente por delitos de narcotráfico y terrorismo.
A partir de entonces, cerca de una veintena de costarricenses han sido solicitados en extradición, la mayoría por Estados Unidos por delitos de narcotráfico.
