"La misión de ustedes es ayudar a garantizar que se prevenga el abuso. Sin embargo, la prevención nunca es solamente un conjunto de protocolos o procedimientos (...) Por lo tanto, exige un proceso de conversión en el que los sufrimientos de los demás sean escuchados y nos muevan a actuar", indicó el papa.
Y agregó que en este sentido, "las experiencias de las víctimas y de los sobrevivientes son puntos de referencia esenciales. Aunque ciertamente son dolorosas y difíciles de escuchar, estas experiencias sacan poderosamente a la luz la verdad y nos enseñan humildad mientras nos esforzamos por ayudar a las víctimas y a los sobrevivientes".
Valoró el informe anual que presenta este organismo que instituyó Francisco e indicó la necesidad de no caer en "la improvisación y la superficialidad a la hora de abordar la prevención del abuso".
También pidió seguir estudiando "el concepto de vulnerabilidad en relación con el abuso y la prevención del abuso de menores facilitado por la tecnología en el espacio digital" porque "ayudan a la Iglesia a afrontar con valentía los retos de la protección y a responder con claridad pastoral y renovación estructural".
Y aseguró que los esfuerzos de esta comisión "no es simplemente el establecimiento de un proceso formal, sino un signo de comunión y responsabilidad compartida".
