El jefe de la Patrulla Fronteriza de El Centro (California), de 55 años, se retirará del servicio federal a finales de este mes.
El anuncio se produce días después de la destitución de Kristi Noem, a cargo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), responsable de las operaciones de arrestos y deportaciones masivas, que generaron fuertes protestas en las que murieron dos ciudadanos a manos de agentes migratorios.
En 2025, Bovino fue asignado por la Casa Blanca para dirigir los operativos migratorios a gran escala en grandes ciudades, principalmente gobernadas por demócratas, como Los Ángeles, Chicago, Charlotte, Nueva Orleans y Mineápolis, esta última urbe en la que murieron los estadounidenses Renée Nicole Good y Alex Jeffrey Pretti, ambos de 37 años.
La muerte de Pretti, a manos de agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP) bajo el mando de Bovino, desencadenó una ola de críticas, inclusive entre miembros del Partido Republicano, y obligó a la Casa Blanca a regresar a Bovino a su puesto en la frontera entre California y México en enero pasado.
Sin presentar pruebas, Bovino se apresuró a decir que Pretti tenía la intención de "masacrar" a los agentes federales porque estaba armado. Pero los videos de testigos mostraron que el estadounidense no intento sacar el arma que cargaba con permiso, y que otro oficial había retirado el arma de su cintura.
Los dos agentes de CBP que dispararon contra el estadounidense fueron suspendidos mientras se realiza una investigación.
Fuentes cercanas a Bovino confirmaron a CBS que el oficial se retira tras una carrera de décadas.
Un oficial retirado de CBP, que no quiso identificarse, dijo a EFE que Bovino ha sido fiel a sus convicciones y su sintonía con Trump para impulsar los operativos migratorios que crearon protestas por la agresividad porque "ya estaba por retirarse".
