“Ésta no es la guerra de Europa”, indicó la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, en una rueda de prensa al término de un Consejo de ministros comunitarios, en la que agregó que "Europa no tiene ningún interés en una guerra sin fin".
"Nosotros no hemos iniciado esta guerra y los objetivos políticos no están claros", argumentó.
La política estonia reconoció en cualquier caso que "los intereses de Europa están directamente en juego" con este conflicto, y que "Irán está librando ahora una guerra contra la economía mundial".
"Los ministros han reafirmado hoy que nuestra prioridad es la distensión y la libertad de navegación", enfatizó.
Aunque en el Consejo de hoy los ministros abordaron la posibilidad de ampliar la misión 'Aspides' y expresaron "claro deseo de reforzar esta operación", Kallas precisó que, "por el momento, no existe intención de modificar el mandato de la operación".
"Aunque el estrecho de Ormuz ocupa el centro de la atención, el mar Rojo sigue siendo igualmente crucial. El riesgo de que los hutíes sigan involucrados nos obliga a mantener la vigilancia", comentó.
"La solución puramente militar nunca trae democracia, ni estabilidad, ni prosperidad económica", había señalado el ministro español, José Manuel Albares, que abogó por mantener el actual mandato y por la desescalada.
'Aspides' es una misión no ejecutiva en el marco de la Política Común de Seguridad y Defensa de la UE, creada en febrero de 2024 como operación defensiva en respuesta a la crisis en el mar Rojo tras los repetidos ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra el tráfico marítimo internacional desde octubre de 2023.
Puede operar a lo largo de las principales rutas marítimas de comunicación en torno al estrecho de Baab al-Mandab y supervisa la situación marítima en el estrecho de Ormuz, así como en las aguas internacionales del mar Rojo, el golfo de Adén, el mar Arábigo, el golfo de Omán y el golfo Pérsico.
En cualquier caso, tiene un mandato puramente defensivo para proteger a los buques que sean objeto de ataques por mar o por aire, sin poder llevar a cabo ataques en tierra.
Kallas recordó que en los últimos días ha hablado con el secretario general de la ONU, António Guterres, entre otros, sobre "cómo mantener abierto el estrecho de Ormuz". Guterres participará este jueves en la cumbre de líderes de la UE que se celebrará en Bruselas.
Reconoció que es una "prioridad urgente" que se reanuden los envíos de fertilizantes, alimentos y energía a través del estrecho de Ormuz.
Kallas alertó asimismo de que la crisis en Oriente Medio está "desviando" la atención de la guerra en Ucrania, y dejó claro que la UE mantendrá las sanciones al petróleo ruso pese al anuncio de EE. UU. de que las relajará temporalmente para rebajar el precio de la energía, a fin de que Moscú cuente menos recursos para financiar su maquinaria de guerra.
"Los mismos drones que están atacando Kiev están atacando los países del Golfo", comentó.
La ex primera ministra estonia subrayó igualmente que Hizbulá ha arrastrado al Líbano a "una guerra que no es la suya", y que "el pueblo libanés está pagando el precio de los ataques" de esa milicia chií, aliada de Irán.
"La respuesta desmesurada de Israel ha provocado desplazamientos masivos, y una invasión terrestre agravará aún más la situación", enfatizó, y puso de relieve igualmente que la situación en Gaza y Cisjordania "se está agravando rápidamente" y, en la Franja, "se ha estancado el progreso en la aplicación del plan de paz".
