"La democracia europea está muriendo, porque su economía no es exitosa, por la censura política y porque está interviniendo abiertamente en las elecciones nacionales", afirmó Orbán en su discurso en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC, por sus siglas en inglés).
"Es lo que sucede también en Hungría", agregó el primer ministro ante centenares de activistas y políticos ultraconservadores.
"Exigen abiertamente que en Hungría haya un gobierno pro Bruselas y pro Kiev. No lo habrá", subrayó Orbán al asegurar que la Comisión Europea ya no es el guardián de los tratados.
"Bruselas no es el guardián de los tratados sino que los traiciona", enfatizó.
La CPAC se organiza por quinta vez en Budapest, esta vez con 667 participantes de 51 países, entre ellos el presidente argentino, Javier Milei, y el líder del partido ultraderechista español Vox, Santiago Abascal.
"Abascal es mi jefe. No podríamos querer un líder mejor que tú", dijo Orbán ante los participantes.
El primer ministro también elogió al presidente argentino, Javier Milei, cuya participación en el evento se espera en unas horas.
"Él ha demostrado que el sentido común es la clave del éxito y no la locura progresista", afirmó Orbán al hablar sobre Milei y agregó que "hoy Argentina es un bastión de las fuerzas de derecha".
Antes del discurso del primer ministro húngaro, el presidente estadounidense, Donald Trump, saludó a la conferencia con un videomensaje en el que manifestó su apoyo a Orbán en las elecciones legislativas del 12 de abril.
"Apoyo a Orbán en las próximas elecciones. Es una persona fantástica, estoy contento de poder apoyarlo", afirmó Trump, un cercano aliado del primer ministro.
El presidente estadounidense agradeció a los participantes en la conferencia por "comprometerse con el sentido común y los valores conservadores", y agregó que las dos naciones (EEUU y Hungría) "mostrarán el camino hacia un Occidente renovado".
Entre los oradores de la jornada está el presidente del partido derechista Chega de Portugal, André Ventura, y el diputado brasileño Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Viktor Orbán, en el poder desde 2010 y a tres semanas de unas elecciones legislativas, ha centrado su campaña en supuestas injerencias de Ucrania y acusa al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de que no se restablezca el tránsito de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba, dañado por ataques de Moscú.
Los sondeos adelantan una posible derrota del partido de Orbán, el Fidesz, frente a su rival, el conservador Péter Magyar, que preside la formación Tisza.
El think tank conservador Freedom House considera a Hungría un país "parcialmente libre" y no una democracia completa después de los 16 años en el poder de Orbán, que ha cambiado numerosas normativas, incluida una nueva Constitución adoptada en solitario por su formación.
