La Cancillería boliviana expresó en un comunicado de prensa "su más profunda solidaridad con el Gobierno y el hermano pueblo" de Colombia ante el accidente ocurrido esta jornada en la ciudad amazónica de Puerto Leguízamo, en el departamento amazónico de Putumayo.
"En ese difícil momento, Bolivia acompaña con respeto y cercanía a Colombia, hace votos por la pronta y plena recuperación de las personas heridas y transmite sus más sentidas condolencias a las familias de las personas fallecidas, así como a las instituciones afectadas por esta irreparable pérdida", agregó el ministerio boliviano.
El accidente ocurrió a las 9:50 hora local (14:50 GMT) en Putumayo, cuando un Hércules C-130 de la Fuerza Área Colombiana (FAC) que cubría la ruta entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís se precipitó y se incendió poco después de despegar, por causas que aún son materia de investigación.
Según el portal especializado SA Defensa, el avión accidentado tenía 43 años de uso, ya que en 1983 entró en servicio en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que en 2020 lo pasó a la Fuerza Aérea Colombiana.
El gobernador de Putumayo, Jhon Gabriel Molina, confirmó que hasta el momento hay 83 heridos, de los cuales 14 están en estado crítico, y ocho personas fallecidas.
Molina añadió que en la aeronave viajaban 125 personas, entre las que se encontraban "112 miembros del Ejército Nacional, 11 tripulantes de la Fuerza Aérea y dos policías".
La atención a los heridos se ha dificultado porque los servicios de salud de Puerto Leguízamo son limitados, ya que se trata de un municipio desconectado por carretera del resto del país, al que solo se puede acceder por vía aérea o por vía fluvial en un recorrido de ocho horas.
Por esa razón, la FAC envió desde Bogotá un avión ambulancia y aeronaves con capacidad para el traslado masivo de heridos, entre ellas otro Hércules C-130 con 50 camillas y un Casa C-295 con 24 camillas.
