Durante la conversación, en la que Araqchí puso al día a Pekín de los últimos acontecimientos y que según la agencia oficial Xinhua tuvo lugar este martes, Wang insistió en que todos los asuntos candentes deben resolverse mediante el diálogo y la negociación, y no con el uso de la fuerza.
"Esto sirve a los intereses de Irán y su pueblo, y refleja la aspiración común de la comunidad internacional", dijo el jefe de la diplomacia china, quien insistió en que su país seguirá manteniendo una postura "objetiva e imparcial", promoviendo la paz y el alto el fuego y oponiéndose a "la violación de la soberanía" de otras naciones.
El ministro iraní, mientras, agradeció la asistencia humanitaria proporcionada por China y señaló que el pueblo iraní está "más unido resistiendo la agresión extranjera y salvaguardando la independencia y la soberanía del país", de acuerdo al comunicado oficial chino.
Sobre las salidas al conflicto, Araqchí recalcó que Teherán desea lograr el fin de la guerra antes que un mero alto el fuego temporal.
También aseguró que el estrecho de Ormuz está "abierto a todos y los barcos pueden transitarlo de forma segura", excepto en el caso de los países en guerra con Irán.
Esta es la segunda vez que los titulares de Exteriores chino e iraní hablan desde que comenzó el conflicto a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra territorio iraní, a los que Teherán respondió con ofensivas contra varios países del Golfo y posiciones vinculadas a Washington en la región.
La llamada se produce poco después del regreso a China de su enviado especial para Oriente Medio, Zhai Jun, tras una gira por varios países de Oriente Medio, donde mantuvo contactos con representantes de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait, Catar y Egipto, así como con el Consejo de Cooperación del Golfo y la Liga Árabe.
China, el principal socio comercial de Teherán y su mayor comprador de petróleo, ha condenado reiteradamente los ataques a Irán, aunque también ha pedido "respetar la soberanía" de los países del Golfo, con los que también mantiene estrechos lazos.
El gigante asiático ha instado asimismo a proteger las vías marítimas, ante la coyuntura de que el 45 % del petróleo que importa pasa por el estrecho de Ormuz.
