Wang subrayó que la prolongación de la guerra solo provocará mayores daños y consecuencias más graves y llamó a "devolver conjuntamente la cuestión a la vía de la solución política mediante el diálogo y la negociación", según un comunicado de la Cancillería.
El conflicto enfrenta a Irán con Estados Unidos e Israel desde finales de febrero, cuando ambos países lanzaron ataques contra territorio iraní, a los que Teherán respondió con ofensivas contra varios países del Golfo y posiciones vinculadas a Washington en la región.
El estrecho de Ormuz, ruta por la que pasa el 20 % del petróleo mundial, ha sido bloqueada por Irán en respuesta a la ofensiva de Estados Unidos e Israel. Este lunes, el enviado especial chino para Oriente Medio, Zhai Jun, advirtió de "consecuencias insoportables para todas las partes" en caso de "cierre continuado" de este paso.
Por otro lado, Wang también afirmó que la "exitosa" e "histórica" visita del primer ministro británico, Keir Starmer, a China en enero recibió valoraciones positivas de todos los sectores de ambos países y de la opinión pública internacional.
"Esto demuestra plenamente que el desarrollo de una asociación estratégica integral, estable y a largo plazo entre China y el Reino Unido es una tendencia inevitable y responde a la voluntad de los pueblos", aseguró el canciller.
También declaró que, si ambas partes avanzan en la misma dirección, podrán lograrse beneficios mutuos, y que deben aplicar el consenso, impulsar los intercambios a todos los niveles, profundizar la cooperación y promover un desarrollo estable de las relaciones entre China y el Reino Unido.
Powell, por su parte, afirmó que Londres está dispuesto a trabajar con Pekín para aplicar los resultados de la visita del primer ministro Starmer, reforzar la comunicación y la cooperación y desarrollar conjuntamente una asociación estratégica integral, estable y a largo plazo.
