Así lo dijo este miércoles a la Agencia EFE la vicecanciller Valeria Csukasi, quien viajó a Camerún para participar del encuentro que se llevará a cabo en Yaundé.
"Es una ministerial que sucede en un momento muy particular, en donde hay una importante agenda en referencia a la reforma de la Organización Mundial del Comercio en la que coinciden todos los países que es necesario encarar para los próximos años, pero todavía con diferencias de qué es lo que se quiere reformar y hacia donde vamos con esa reforma", explicó.
En ese sentido, Csukasi apuntó que espera debates sustantivos y un verdadero intercambio entre ministros y autoridades, así como también que haya oportunidad de plantear ideas nuevas y establecer un programa de trabajo "que permita recuperar un poco el lugar central que supo tener la OMC en materia de establecimiento de reglas claras para el comercio".
Y agregó: "Lo importante es que puedan darse debates de verdad y no solamente lecturas de discursos preparados, que cada uno establezca lo que crea y que no haya un verdadero diálogo y que permita encontrar espacios para construir algún consenso".
Por otro lado, indicó que Uruguay no lleva a la conferencia ministerial ningún anuncio especial y que lo que hará será escuchar y tratar de encontrar espacios para acercar posiciones con el objetivo de generar un plan de trabajo en materia de reforma.
"En particular, como siempre para Uruguay, apostando a la importancia de la reforma de la agricultura, que es una tarea pendiente de la OMC. Es una de las pocas áreas que no ha logrado avanzar en materia de reforma hacia el libre comercio y para nosotros siempre va a ser lo principal establecer que para Uruguay la credibilidad de la OMC pasa también por lograr tener una reforma efectiva de la agricultura", sentenció.
Finalmente, Csukasi dijo que existe una coincidencia en general entre todos los países de que el comercio mundial "atraviesa una etapa de bastante incertidumbre".
"Las reglas con las que nos manejábamos hasta hace un tiempo atrás ya hoy no parecen ser las que gobiernan la relación entre los países y por lo tanto hay una preocupación sobre el impacto de guerras y de medidas que puedan afectar la certeza que solíamos tener, sobre todo los países pequeños que dependemos aún de la OMC para establecer reglas claras en la relación que tenemos con el resto del mundo", concluyó.
