La reunión, organizada por el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas francesas, permitió recabar la posición de los países interesados en sumarse a una iniciativa coordinada con el objetivo de contribuir a la normalización de la navegación en la zona una vez finalicen las hostilidades en la región, según el comunicado, que no precisó quiénes fueron los participantes.
París añadió que la futura coalición tendría como misión principal garantizar la seguridad de las rutas marítimas en este paso clave para el comercio energético mundial, por donde transita en torno al 20 % del petróleo transportado por vía marítima a nivel global.
El Ministerio de Defensa francés subrayó que esta iniciativa es ajena a las operaciones militares actualmente en curso en la región y responde a una lógica "estrictamente defensiva", como ha repetido el presidente francés, Emmanuel Macron, en varias ocasiones.
En ese sentido, varios países han manifestado su disposición a participar en un dispositivo de seguridad sin quedar asociados a las ofensivas llevadas a cabo por Estados Unidos e Israel contra Irán.
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es considerado uno de los puntos neurálgicos del comercio global y su estabilidad resulta esencial para el abastecimiento energético internacional, así como para otros productos de primera necesidad.
