"Este crimen es una continuación de la política criminal del gobierno de ocupación contra los periodistas, una política que constituye una flagrante violación de todas las normas y leyes internacionales, incluidas las leyes de la guerra", dijo Hamás en un comunicado oficial.
"Y garantiza su impunidad por los crímenes que sigue cometiendo ante los ojos y oídos del mundo, gracias al apoyo y la protección de Estados Unidos", añadió.
En un ataque contra el sur del Líbano murieron este sábado el corresponsal Ali Shaib, reportero de la televisión Al Manar afiliada a Hizbulá, y Fatima Fatouni, corresponsal del canal Al Mayadeen, además de su cámara Mohamed Fatouni, según informaron estos medios.
Hamás tildó estos ataques de "deliberados y sistemáticos" y urgió a la comunidad internacional, organizaciones de derechos humanos y medios de comunicación a condenar "los crímenes de la ocupación contra los periodistas", imponer sanciones y exigir responsabilidades.
Al Mayadin defendió la labor de Fatouni, que describió como una reportera "reconocida por ofrecer una cobertura precisa y objetiva" y destacó su cobertura de "los enfrentamientos entre la resistencia y el Ejército israelí".
El medio libanés denunció que ya en octubre de 2024, el ejército israelí había atacado las casas de periodistas en Hasbaya, en el sur de Líbano, matando a tres personas, entre ellos dos fotógrafos de Al Maydeen y Al Manar.
El Ejército de Israel aseguró, tras el ataque, que Ali Shaib pertenecía a la inteligencia de la Fuerza de élite Radwan de Hizbulá "bajo el disfraz de periodista de la red Al Manar"; un alegato repetido en sus ataques contra periodistas en Gaza, a los que acusa, muchas veces sin aportar pruebas, de colaborar con Hamás.
Según el Comité para la Protección de Periodistas (CJP), Israel mató al menos a 210 informadores en Gaza, y su Ejército ha cometido "más asesinatos selectivos de periodistas" que cualquier otro ejército desde 1992, año en el que el comité comenzó su recuento.
