Según la RC, liderada por el expresidente Rafael Correa (2007-2017), conformaron el frente "en un ejercicio de alta política y diplomacia parlamentaria".
"Como Bancada de la Revolución Ciudadana, en articulación con Senadores de Colombia y con el respaldo de 40 organizaciones de productores, nos reunimos y consolidamos, un frente binacional frente a la crisis que amenaza más de 200.000 empleos debido a medidas arancelarias unilaterales y erráticas", señaló la RC en un comunicado.
El frente, exige el desmonte "inmediato" de los aranceles "que asfixian el comercio formal", reza el escrito, que agrega: "No permitiremos que la improvisación gubernamental destruya el aparato productivo ni abandone a miles de familias".:
Ratificaron "que la integración latinoamericana no es un eslogan, sino una herramienta de defensa" de los pueblos.
"No aceptaremos que la desidia del gobierno de Daniel Noboa continúe golpeando a nuestras provincias fronterizas y a la economía nacional", finaliza el comunicado de la RC.
El anuncio lo realizó un día después de que se abriese el paso fronterizo entre Ecuador y Colombia tras 19 días de bloqueo en rechazo a la guerra comercial desatada cuando Noboa anunció aranceles por la supuesta falta de acción de Bogotá en temas de seguridad.
Al anunciar la apertura, Iván Flores, presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Ipiales (Colombia), dijo que los 19 días de paralización respondieron a "una justa lucha que ha tenido el gremio privado del comercio internacional, una plataforma logística manejada en el Departamento de Nariño (Colombia) junto a la del Carchi (Ecuador)".
"No somos grandes exportadores en los índices económicos de cada país, pero sí somos los que hacemos y damos paso a las mercancías entre los dos países", dijo.
Señaló que la afectación por la situación en la frontera ha sido "supremamente grande, una economía venida al menos en 95 %, afectados todos los sectores, porque este comercio internacional conecta toda una cadena comercial".
La guerra comercial inició en enero pasado cuando Noboa anunció la imposición de una "tasa de seguridad" del 30 % a las importaciones colombianas, ante una supuesta falta de acciones de Colombia en la lucha contra el narcotráfico y la inseguridad en la frontera.
Del 30 % de los aranceles entre ambos países se escaló desde marzo a tasas del 50 %, a la vez que Colombia cerró su frontera terrestre al ingreso de una serie de productos ecuatorianos, entre ellos el arroz y el banano.
Colombia también cortó la interconexión eléctrica con Ecuador, que respondió con un incremento de 3 a 30 dólares el precio por barril del transporte de petróleo de la estatal colombiana Ecopetrol a través de los oleoductos ecuatorianos.
En un proceso para solucionar la situación, esta semana, delegados de Ecuador y Colombia mantuvieron una reunión de carácter "político", a la que seguirá -aún sin fecha definida- una "técnica", según avanzó la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld.
