La institución cultural celebró hoy un acto de homenaje y un debate con la participación de su director, Luis García Montero, y de las jefas de los centros en Shanghái y Pekín, Isabel Cervera e Inmaculada González Puy, a los que se unió la especialista Mi Tian.
"Marcela de Juan fue una personalidad que representa muy bien el diálogo entre la cultura china y la española", explicó García Montero en declaraciones a EFE.
Durante su visita a China, el poeta será además reconocido como catedrático honorario por la Universidad de Fudan, donde también participará de un seminario sobre el estudio del español en el país asiático.
La jornada de hoy también sirvió para dar el pistoletazo de salida a una exposición retrospectiva titulada 'Marcela de Juan: una vida entre lenguas', que se podrá visitar hasta el próximo 15 de junio y que incluye libros, artículos, conferencias y apariciones en los medios chinos y españoles a lo largo de casi un siglo de vida.
Marcela de Juan nació en La Habana en 1905 de un mandarín de alto rango que hablaba español y una madre belga, y vivió desde pequeña entre Madrid -donde sus padres se habían conocido- y Pekín, integrada a la vida social y cultural de cada país.
Consumada políglota, De Juan fue la responsable de las primeras traducciones directas de la poesía china en España y una cronista de su tiempo a través de artículos publicados en revistas y periódicos madrileños que desmontaban mitos y estereotipos sobre China, logrando acercarla al público español con una visión moderna.
Así, en palabras de García Montero, se convirtió en "una mujer decisiva en las relaciones culturales con China".
Su obra incluye antologías de cuentos y poesía china, así como numerosos artículos y conferencias sobre arte, literatura e historia de China.
Asimismo, trabajó para el Ministerio de Asuntos Exteriores y fundó la Asociación Profesional Española de Traductores e Intérpretes, combinando en sus últimos años su actividad cultural con labores diplomáticas.
Tras su muerte en 1981, su figura "cayó en relativo olvido", apunta el Cervantes, que busca ahora "reivindicar su papel como mediadora cultural y pionera en el diálogo entre China y el mundo hispano".
