Hamás insiste en que Israel debe retirarse de Gaza antes de hablar del desarme del grupo

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El Cairo, 11 abr (EFE).- Una delegación del grupo islamista palestino Hamás se reunió este sábado en El Cairo con Nikolai Mladenov, el alto representante para Gaza de la Junta de Paz impulsada por el presidente de EE.UU., Donald Trump, para trasladarle que Israel debe retirarse de la Franja antes del desarme del grupo, informó a EFE una fuente palestina.

La fuente, que pidió el anonimato, indicó que la delegación de Hamás estuvo encabezada por Jalil al Haya, quien se reunió con Mladenov y con representantes del Gobierno y de la Inteligencia de Egipto, país que actúa como principal mediador en la guerra junto a Estados Unidos y Catar.

Según la fuente, el grupo islamista insistió en que Israel debe implementar plenamente la primera fase del acuerdo de alto el fuego "antes de proceder a cualquier otro pacto posterior", en referencia al desarme.

"La segunda fase no puede discutirse a menos que la parte israelí cumpla plenamente con sus compromisos", añadió la fuente, en relación al cese de los ataques, la entrada de ayuda humanitaria al enclave y la retirada de las tropas de Israel de ciertas áreas de Gaza, segun lo acordado en la primera fase de la tregua.

Hamás condiciona el desarme al fin de la ocupación de la Franja, recordó la fuente, ya que considera que sus armas son "un medio legítimo de defensa" y, además, se niega a discutir su futuro sin una "solución integral" para Gaza, de acuerdo con la fuente.

Israel y Hamás firmaron en octubre de 2025 la primera fase del acuerdo de paz para Gaza impulsado por Trump, que contemplaba el cese de la ofensiva sobre la Franja, la liberación de rehenes israelíes en manos del grupo islamista y el repliegue de tropas israelíes del enclave.

La segunda fase recoge la retirada total de las fuerzas del Estado judío, el desarme de las milicias palestinas, la reconstrucción de Gaza y la creación de un Gobierno de transición.

El plan también contempla la apertura de los cruces para permitir la entrada de unos 600 camiones diarios de ayuda humanitaria, incluidos alimentos, productos médicos, combustible y gas de cocina, así como el tránsito de personas, entre ellas enfermos y heridos, lo que se ha cumplido tan solo parcialmente.