El vicepresidente del partido, Chang Jung-kung, afirmó a través de un comunicado que las iniciativas "facilitarán los intercambios" y están "en línea con las expectativas de diversos sectores" de la sociedad taiwanesa, al tiempo que las consideró un impulso al desarrollo "pacífico" de las relaciones entre ambas partes.
Según el KMT, las medidas constituyen una respuesta directa a la visita realizada esta semana por Cheng, en la que defendió el acercamiento con Pekín como vía para reducir tensiones y promover la cooperación entre ambos lados del estrecho.
Entre otros aspectos, el plan contempla facilitar el acceso de productos agrícolas y pesqueros taiwaneses al mercado continental, ampliar los intercambios económicos y culturales y avanzar en la reanudación de vuelos directos, así como explorar nuevas fórmulas de integración en zonas próximas al estrecho.
Chang sostuvo que estas propuestas reflejan "buena voluntad y sinceridad" por parte de Pekín y benefician directamente a la población taiwanesa, al tiempo que expresó la disposición del KMT a seguir colaborando para su desarrollo.
El dirigente también instó al Gobierno taiwanés, liderado por el Partido Democrático Progresista (PDP), a no obstaculizar estas iniciativas y a priorizar los intereses de la población frente a lo que calificó como posturas políticas que dificultan los intercambios.
En este sentido, advirtió de que rechazar medidas que, a su juicio, son "mutuamente beneficiosas" podría ser interpretado por la sociedad taiwanesa como una actuación contraria a sus intereses.
El anuncio de las medidas se produjo después del encuentro celebrado el viernes en el Gran Palacio del Pueblo, el primero entre dirigentes del Partido Comunista chino (PCCh) y el KMT en casi una década, en un contexto marcado por el aumento de la presión militar de China sobre la isla y por la posible visita a Pekín del presidente estadounidense, Donald Trump, en las próximas semanas.
Desde la llegada al poder en 2016 del PDP, de tendencia soberanista, China ha suspendido los contactos oficiales con el Gobierno taiwanés y ha intensificado su presión política, diplomática y militar sobre la isla, que considera parte de su territorio.
