Australia nombra nueva cúpula militar ante las crecientes tensiones internacionales

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Sídney (Australia), 13 abr (EFE).- El Gobierno de Australia anunció este lunes el nombramiento del vicealmirante Mark Hammond como nuevo jefe de la Fuerza de Defensa Australiana (ADF), en un momento de creciente tensión geopolítica y con el foco puesto en la preparación militar del país y sus alianzas internacionales.

El primer ministro, Anthony Albanese, confirmó la designación en una rueda de prensa y en sustitución del almirante David Johnston, quien dejará el cargo tras cerca de dos años al frente de las fuerzas armadas.

La decisión se produce en un contexto marcado por la incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Medio y debates sobre el posible papel de Australia en escenarios como el estrecho de Ormuz.

Hammond, actual jefe de la Marina, asumirá el mando en julio tras una carrera que lo llevó "literalmente de limpiar cubiertas" a liderar la institución, según destacó el ministro de Defensa, Richard Marles, durante el anuncio.

En sus primeras declaraciones, el futuro jefe de la ADF subrayó la responsabilidad del cargo. "Como nación, somos afortunados de contar con marinos, soldados y aviadores que están listos para defender Australia y nuestros intereses nacionales", afirmó.

El anuncio incluyó también otros cambios relevantes en la cúpula militar, como el nombramiento de la teniente general Susan Coyle como nueva jefa del Ejército, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia del país.

Analistas consideran que la nueva dirección de la ADF deberá afrontar desafíos clave, entre ellos la modernización militar, la cooperación en el marco del pacto AUKUS, alianza de seguridad entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos, y la respuesta a crisis regionales.

Hammond, con amplia experiencia en operaciones submarinas y cooperación internacional, llega al puesto en un momento en que Australia busca reforzar también su papel en la seguridad del Indo-Pacífico ante la creciente presencia de China.

En paralelo al anuncio, Hammond afirmó que Australia sería "absolutamente" capaz de contribuir a un eventual esfuerzo militar en Oriente Medio si así se le solicitara, en medio de la creciente tensión en torno al estrecho de Ormuz.

No obstante, subrayó que cualquier decisión dependerá del Gobierno, al recordar que "la cuestión de la contribución es algo que corresponde considerar al Ejecutivo en caso de que reciba una solicitud, y no ha habido ninguna hasta el momento".