En un acto en Bogotá junto a su compañero de fórmula a la Vicepresidencia, Juan Daniel Oviedo, Valencia dijo que su programa responde a "una coyuntura crítica que plantea medidas urgentes para evitar que Colombia profundice sus dificultades económicas y sociales".
La fórmula Valencia-Oviedo que, según encuestas ha ganado visibilidad en las última semanas, propone una estrategia de "seguridad total" con fortalecimiento de la fuerza pública, priorizando la lucha contra delitos como la extorsión, reformas para enfrentar la reincidencia en delitos y mayor articulación con la Justicia.
La segunda "bomba de tiempo" corresponde a la crisis del sistema de salud por falta de medicamentos y demoras en la atención.
Valencia y Oviedo plantean "resolver en los primeros 100 días de gobierno diez millones de atenciones represadas, destinar recursos para la compra de medicamentos y ajustar el modelo de financiamiento para mejorar la atención a pacientes vulnerables".
Como tercera problemática, la candidata presidencial advirtió sobre el riesgo de una "crisis energética y un eventual racionamiento eléctrico" si no se toman medidas en ese campo.
Para evitarlo, propone reactivar la exploración de hidrocarburos, lo que incluye el 'fracking' y hacer una transición energética "pragmática".
La cuarta es la "caída de la inversión y la crisis de confianza", que limita la generación de empleo y para combatirla propone una reducción de la carga tributaria a las empresas, el fortalecimiento de la estabilidad jurídica y la promoción de exportaciones.
Finalmente, identificaron a la corrupción como el quinto problema más grande de Colombia por lo que proponen auditorías, uso de tecnología para prevenir irregularidades y sanciones más estrictas para funcionarios y empresas involucradas.
En paralelo, Valencia, del partido Centro Democrático, y el independiente Oviedo, presentaron las cinco transformaciones que implementarán a partir del 7 de agosto en caso de ser elegidos en la primera vuelta de mayo o en una segunda vuelta el 21 de junio.
Entre ellas están los subsidios para adultos mayores en condición de pobreza, un esquema de ahorro pensional desde el nacimiento, en la que el Estado le aportará 500.000 pesos (unos 138 dólares) a cada recién nacido, y el fortalecimiento del acceso a la educación.
También proponen dinamizar la actividad productiva mediante inversión en vías rurales, con la promesa de intervenir cerca de 35.000 kilómetros de carreteras terciarias, apoyo al emprendimiento -especialmente liderado por mujeres- y estrategias para impulsar la formalización laboral.
Igualmente defienden una "Colombia más conectada", con metas como la construcción de un millón de viviendas, acceso a internet en todo el país y ampliación de la cobertura de agua potable.
A esto se suma una apuesta ambiental que incluye la restauración de un millón de hectáreas y la generación de ingresos ligados a la conservación.
Valencia afirmó que el plan busca estabilizar el país y sentar las bases para un crecimiento sostenido: "Tenemos que actuar con urgencia para construir una Colombia donde todos quepan", concluyó.
