La cifra, calculada por varios institutos independientes, incluida en el informe mensual de marzo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), refleja el impacto del primer mes de la guerra iniciada contra Irán el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
El informe señala que "los acontecimientos al este de Suez", una alusión al bloqueo de Ormuz y los ataques iraníes a instalaciones de la industria petrolífera de varios países de la región, causaron drásticas caída de los suministros de Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Irak y, en menor medida, también de Irán, mientras que Venezuela elevó ligeramente su bombeo.
Según estos cálculos, Irak fue el más afectado, al hundirse sus extracciones hasta 1,62 mbd, 2,5 mbd menos que en febrero, mientras que Kuwait cayó a menos de la mitad, al pasar de 2,58 a 1,21 mbd.
Arabia Saudí dejó de suministrar 2,3 mbd (10,1 mbd en febrero, 7,8 mbd en marzo) y los Emiratos Árabes Unidos restaron 1,5 mbd (3,4 mbd en marzo, 1,9 mbd en febrero).
Mucho menor es la pérdida de barriles iraníes, cifrada en 0,18 mbd (3,2/3,0 mbd), así como la de otros cinco socios de la OPEP, siendo Venezuela y Nigeria los únicos que aumentaron un poco su producción: en 0,79 mbd, hasta 9,88 mbd, Venezuela, y en 0,22 mbd, hasta 7,8 mbd, Nigeria.
En total, la producción del conjunto de la OPEP cayó de 28,6 mbd a 20,7 mbd entre febrero y marzo.
El precio del barril usado como referencia por la OPEP, una canasta de doce calidades de crudo, una por cada país miembro, reflejó estos cortes con fuertes subidas, hasta un pico de 146 dólares el 19 de marzo.
El valor mensual se situó en 116, dólares, 48 dólares más que el promedio de febrero, según la OPEP.
En cuanto a los diez aliados del grupo, Bahrein se vio afectado también, con una caída a la mitad, de 152.000 a 74.000 barriles al día, a diferencia del resto, que muestran escasas variaciones mensuales, salvo un aumento de 254.000 bd de Kazajistán.
Así las cosas, el conjunto de la OPEP+ (OPEP y aliados, incluida Rusia) vio bajar su bombeo de 42,75 a 35 mbd, la segunda mayor reducción en la historia del grupo, desde la de 10 mbd aplicada voluntariamente en 2020 para frenar el derrumbe de los 'petroprecios' causado por la pandemia de la COVID.
El informe de este lunes no incluye datos de abril ni de las implicaciones del frágil alto el fuego y el cierre de Ormuz por parte de EEUU para impedir también la salida de buques desde los puertos iraníes tras fracasar un intento de cerrar un acuerdo de paz.
El documento señala que la situación afecta especialmente a la producción de productos derivados del crudo.
"Las tasas de procesamiento de las refinerías mundiales cayeron drásticamente en marzo, registrando el mayor descenso mensual desde abril de 2020", indica la OPEP.
Pese a estas turbulencias, que han disparado los precios del crudo y sus productos derivados, la OPEP mantiene sin cambios las previsiones hechas hace un mes sobre el crecimiento de la economía mundial, del 3,1 % en 2026 y del 3,2 % en 2027, y sobre el aumento de la demanda de 'oro negro' del planeta, estimado en 1,4 y 1,3 mbd, respectivamente.
Eso sí, de cara al futuro más cercano, el cartel petrolero admite que se espera una exacerbación de la situación debido al habitual aumento de la demanda de combustible para transporte terrestre y aéreo durante la temporada de vacaciones estivales en el hemisferio norte, lo que podría derivar en un mayor encarecimiento de la gasolina, del diésel y del queroseno para aviones.
