En la primera jornada de su agenda oficial en China, Sánchez visitó este centro acompañado de su esposa, Begoña Gómez, y en su salón de actos recibió la distinción honorífica de manos del profesor Qi Zhou, con rango de viceministro del Gobierno chino.
En sus palabras de agradecimiento, expresó el honor que supone ser nombrado profesor honorario de esta institución universitaria y resaltó que el mundo está cambiado rápidamente y la ciencia ya no es una opción.
"Es una necesidad", apostilló antes de advertir de que el mundo se enfrenta a desafíos que afectan a todos, como el cambio climático, las amenazas sanitarias globales y la gobernanza de las tecnologías emergentes.
Para Sánchez, la ciencia ayuda a comprender esos desafíos y los convierte en oportunidades de progreso.
Por todo ello, destacó la importancia de la cooperación de España y China en este ámbito, y también la de toda la Unión Europea con el gigante asiático.
Esa colaboración entre las instituciones de investigación y comunidades científicas de los países se ha fortalecido en los últimos años, explicó Sánchez, quien consideró que esas colaboraciones demuestran que la cooperación no debilita la ciencia, sino que la fortalece.
"España y China seguirán trabajando codo con codo, impulsando el conocimiento para el bien común", añadió.
El título entregado al presidente del Gobierno lo han recibido con anterioridad personalidades como tres premios Nobel: Paul Nurse, David Gross y Samuel C.C. Ting.
Antes del acto en el que recibió la distinción honorífica de esta institución, recorrió una exposición con una selección de proyectos de colaboración entre España y China.
Así, pudo observar varios en los ámbitos de astronomía, espacio, satélites, aceleradores de partículas, ciencias marinas, agricultura y alimentación.
Uno de los sectores de mayor cooperación estable hispano-china es el de la astronomía, y los dos países trabajan juntos en una misión espacial científica denominada SMILE y que estudia la interacción entre el sol y la Tierra.
