Todos los esfuerzos diplomáticos y políticos del Reino Unido están centrados en lograr "la apertura total del estrecho", dijo hoy Starmer a Radio 5 de la emisora británica BBC.
El primer ministro explicó que lo que el Reino Unido ha estado haciendo en las últimas semanas es unir a los países para conseguir mantener abierto el estrecho y "no cerrado".
"Mientras el estrecho permanezca cerrado o no esté libre para la navegación como debería, el petróleo y el gas no llegarán al mercado. Esto significa que los precios subirán. Esto significa que todos los que nos escuchan se enfrentarán a facturas de energía más altas. Y no quiero que eso suceda", agregó el líder laborista.
Admitió su preocupación por el impacto de la guerra en el coste de vida en el Reino Unido. "El aumento de los costes se debe en gran medida a las acciones de Irán al cerrar, total o parcialmente, el estrecho de Ormuz", declaró.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció ayer que su país tomará el control del estrecho de Ormuz "con efecto inmediato" después de que las negociaciones con Irán en Pakistán finalizaran sin un acuerdo para su reapertura.
Irán ha mantenido cerrada esta vía estratégica, por donde pasa una quinta parte del petróleo mundial, en represalia por la ofensiva estadounidense e israelí iniciada el 28 de febrero contra la república islámica.
