Macron y Starmer buscan impulsar "tercera vía" para abrir estrecho de Ormuz

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París, 16 abr (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, tratarán este viernes en París de impulsar una "tercera vía" para reducir la tensión en Oriente Medio y restablecer el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, en una videoconferencia con otros líderes mundiales.

Esa construcción de una "tercera vía" para abordar la crisis en la región, además de tratar de garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, pretende evitar una escalada entre Irán y el eje formado por Estados Unidos e Israel, afirmaron hoy fuentes del Elíseo, que confirmaron la presencia en París este viernes del canciller alemán, Friedrich Merz, y de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.

Esta estrategia, dijeron, busca situarse en un punto intermedio entre la presión militar y la inacción, promoviendo una respuesta basada en el derecho internacional y en un esfuerzo colectivo de países "no beligerantes".

El objetivo inmediato es aprovechar el actual alto el fuego de facto para impulsar negociaciones y consolidar principios considerados "no negociables", como la ausencia de minas en el estrecho de Ormuz, el rechazo a cualquier peaje y el restablecimiento de las condiciones de navegación previas al conflicto desatado por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.

Para ello, Francia y el Reino Unido, copresidentes de la conferencia, apuestan por movilizar una amplia coalición internacional, que incluya países europeos, de Asia, América Latina y África, con el fin de ejercer presión política y, si es necesario, desplegar medios defensivos como operaciones de desminado, vigilancia o escolta de buques.

Francia en concreto aspira a desempeñar un papel de "potencia de equilibrio", capaz de tender puentes entre las partes y de garantizar la estabilidad en una zona clave para el comercio energético mundial, por donde transita cerca del 20 % del petróleo y del gas natural licuado (GNL) mundial.

Las fuentes del Elíseo recordaron, además, que Europa no participa directamente en el conflicto, lo que explica su limitada influencia actual, pero insistieron en que esta posición le permite ejercer como "actor de equilibrio" junto a otros países que tampoco están implicados en las hostilidades.

En este escenario, las fuentes apuntaron que París mantiene un diálogo "constante" con el presidente estadounidense, Donald Trump, aunque reconocieron desacuerdos con algunas de sus decisiones y confirmaron que EE.UU. no participará en la conferencia de mañana.

La mayor parte de asistentes, cuya lista se facilitará este viernes, lo harán por videoconferencia. En el caso de España participará el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ya que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, preside en Barcelona la primera cumbre bilateral con Brasil junto al presidente de ese país, Luiz Inácio Lula da Silva.

Las fuentes señalaron que cualquier mecanismo de seguridad en Ormuz requerirá garantías mínimas por parte de las partes implicadas, en particular el compromiso de Irán de no atacar buques y de Washington de no obstaculizar el tráfico marítimo.

Advirtieron, además, sobre la volatilidad de la situación actual, con un alto el fuego frágil, y subrayaron la necesidad de generar confianza entre navieras y aseguradoras para permitir la reanudación del tráfico en condiciones seguras.

Confirmaron, por otra parte, que la conferencia está abierta a todos los países interesados, incluida China, cuyo nivel de participación aún no ha sido definido, y destacaron la importancia de implicar a los Estados del golfo Pérsico, pese a sus posiciones divergentes.

Finalmente, las fuentes insistieron en que la iniciativa no constituye una coalición militar, sino un esfuerzo internacional orientado a garantizar la libertad de navegación y a favorecer una salida diplomática a la crisis.

Esta vía diplomática incluye un diálogo con Irán sobre tres ejes principales: la transparencia y control de su programa nuclear -con el fin de impedir que Teherán acceda al arma atómica-, la limitación de los riesgos asociados a su programa balístico y la apertura de una conversación más amplia sobre la seguridad regional.

La conferencia, que se desarrollará durante aproximadamente una hora y media, buscará no solo consensos políticos, sino también compromisos concretos de los países participantes para hacer efectivos los principios acordados y evitar una nueva escalada del conflicto, según las fuentes.