"Este Día de la Independencia es diferente. Es diferente porque llega en un año en el que desafiamos a la historia", dijo Netanyahu según un comunicado de su Oficina.
"El establecimiento del Estado no detuvo los ataques contra el pueblo judío. Estos ataques continuaron. Lo que ha cambiado es nuestra capacidad para repelerlos", añadió en una reunión en su Oficia de Jerusalén con su esposa Sara, la ministra de Transporte, Miri Regev, encargada de las ceremonia, y los portadores de las antorchas de este año.
Además, Netanyahu reiteró su opinión de que Irán estaba a punto de fabricar bombas atómicas antes de la ofensiva bélica contra este país -iniciada por Israel junto a EE.UU.- y que esto habría sido el "principio del fin del pueblo judío". "Teníamos que actuar", añadió.
"No solo hemos cambiado Oriente Medio, sino que nos hemos cambiado a nosotros mismos. Porque estamos haciendo cosas que ningún país jamás soñó con hacer", dijo.
Las autoridades iraníes anunciaron el domingo pasado el recuento oficial de fallecidos tras los 39 días de bombardeos israelí-estadounidenses contra el país, que supera los 3.300 e incluye al menos 383 niños.
