El canal de televisión Al Manar, perteneciente al grupo chií Hizbulá, de los pocos con ojos sobre el terreno, informó de un bombardeo contra la zona de Wadi al Hujair; dos ataques de artillería contra Kfar Chouba y Kounin; y tiroteos con armas automáticas en las localidades de Chamaa y Tayr Harfa.
Además, el Ejército israelí habría llevado a cabo de madrugada "operaciones de demolición" en al menos dos áreas de Khiam, un pueblo clave para Hizbulá cerca de la frontera de facto.
Por su parte, la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN) indicó que también continúa la destrucción deliberada de viviendas e infraestructura en Beit Lif, Chamaa, Al Bayada y Naqoura, al tiempo que confirmó al menos un lanzamiento de artillería contra Kounin.
Solo desde la entrada en vigor del cese de hostilidades la medianoche el jueves hasta el domingo al mediodía, el Centro Nacional para Peligros Naturales y Alerta Temprana contabilizó 220 violaciones del acuerdo, entre ellas 52 ataques de artillería, 15 incidentes con ametralladoras y siete bombardeos.
Tras una reunión a nivel de embajadores en Washington, el Líbano e Israel acordaron una tregua de diez días que se espera sirva para negociar una solución a largo plazo más detallada, en un proceso de diálogo directo que no cuenta con la participación de Hizbulá.
Está previsto que el próximo encuentro tenga lugar el jueves, con pocas expectativas de éxito ante la negativa israelí a abandonar el territorio libanés y sus renovados llamamiento a la población desplazada para que no regresen a la franja meridional donde pretende establecer una 'zona de amortiguación'.
