Pekín define como eje estratégico las islas que reclama en el mar de China Meridional

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Pekín, 23 abr (EFE).- Pekín definió las islas que reclama en el mar de China Meridional como un eje estratégico para su desarrollo y seguridad, al subrayar su valor como plataforma para la economía marina, la protección ecológica y la defensa de sus intereses en un documento oficial publicado por el Diario del Pueblo.

El texto, publicado este miércoles y firmado por un grupo dirigente del Ministerio de Recursos Naturales, señala que China cuenta con más de 11.000 islas y afirma que estas constituyen una "frontera estratégica para salvaguardar los derechos e intereses nacionales y garantizar la seguridad".

Las describe, además, como un soporte clave para "expandir el espacio de desarrollo de la economía marina", en línea con el objetivo de avanzar hacia una mayor potencia marítima.

China reclama la mayor parte del mar de China Meridional por motivos históricos, una posición que choca con las reivindicaciones de Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunéi y Taiwán en una zona estratégica por la que transita una parte significativa del comercio marítimo mundial y que alberga recursos pesqueros y energéticos.

El documento oficial chino aboga por "coordinar el desarrollo de alta calidad y la protección de alto nivel de las islas", y plantea mejorar la infraestructura, la conectividad y la gestión de estos territorios, al tiempo que subraya su papel como "importante plataforma para participar en la gobernanza oceánica global".

Asimismo, señala que "las grandes potencias compiten por trasladar su foco de desarrollo hacia el océano", en un contexto de reajustes en la economía marítima global, y defiende que el desarrollo insular debe contribuir tanto a la explotación de recursos como a la preservación del entorno.

En paralelo, China ha impulsado en la última década proyectos de construcción y ampliación de infraestructuras en islas y arrecifes en el mar de China Meridional, incluidos aeródromos, puertos y otras instalaciones, en el marco de su estrategia para consolidar su presencia en estas aguas.

Al mismo tiempo, ha reforzado otros instrumentos para respaldar sus reclamaciones, como el uso creciente de la toponimia en el sistema de romanización del mandarín, 'pinyin', en documentos oficiales y medios estatales para referirse a territorios en disputa.

Estas actuaciones han generado tensiones con otros países de la región y con Estados Unidos, que consideran que contribuyen a la militarización de la zona, mientras que Pekín sostiene que sus actividades se desarrollan dentro de su soberanía y con fines defensivos y civiles.

Las disputas se han intensificado con incidentes entre embarcaciones chinas y filipinas en áreas en litigio, así como con el aumento de ejercicios militares conjuntos en la región.

Pekín ha reiterado, en este contexto, que "salvaguardará con firmeza su soberanía y sus intereses de seguridad" y ha pedido que la cooperación militar no esté dirigida contra terceros.