En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en el que presentó el informe de progreso del plan fiscal, Cuerpo confirmó la adhesión de España a esta posibilidad, al igual que "otros 17 Estados miembro", que hasta ahora había descartado, al entender que no se necesitaba.
La flexibilidad presupuestaria forma parte de la estrategia de la Unión Europea para aumentar el gasto en seguridad y defensa dada la incertidumbre geopolítica actual y permite a los países que se acojan a ella dedicar durante cuatro años un gasto adicional en este ámbito equivalente al 1,5 % del PIB.
Esto supone que no se les abrirá un expediente por déficit excesivo aunque excedan los objetivos de su senda individual de ajuste, siempre y cuando este exceso se deba exclusivamente al gasto adicional en seguridad y defensa.
El informe de progreso presentado este martes sitúa el aumento del gasto computable de España en un 4,5 % en 2025, muy por encima del 3,7 % comprometido, aunque cumpliendo las reglas fiscales tras agotar "todos los mecanismos de flexibilidad existentes", apuntó Cuerpo, lo que incluye la cláusula de escape en defensa.
En el gasto computable, recordó el ministro, hay partidas que se eliminan de manera automática, como el gasto en intereses y otras que pueden excluirse si así se solicita, como es el caso del gasto en defensa.
