Política monetaria de Uruguay busca asegurar la convergencia de la inflación hacia la meta

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Montevideo, 27 abr (EFE).- En un contexto internacional caracterizado por la incertidumbre, el objetivo de la política monetaria del Banco Central del Uruguay (BCU) es "asegurar la convergencia de la inflación hacia la meta en el horizonte de política y mantener el anclaje de las expectativas y la credibilidad del régimen".

Así lo indicó el Informe de Política Monetaria del primer trimestre del año 2026, presentado este lunes por el organismo financiero.

"La inflación interanual se redujo durante el primer trimestre del año y se ubicó levemente por debajo del piso del rango de tolerancia, alcanzando niveles históricamente bajos. Esta dinámica respondió principalmente al comportamiento de los componentes más volátiles del Índice de Precios al Consumo, en particular frutas y verduras", explicó el documento.

Asimismo, sostiene que las expectativas de inflación a 24 meses permanecen alineadas a la meta del Banco Central, "reflejando una consolidación del proceso de desinflación y una mejora sostenida en la credibilidad de la política monetaria".

"Las proyecciones de inflación en el escenario base parten de niveles inferiores a los previstos anteriormente, se aceleran gradualmente a lo largo de 2026 y convergen hacia la meta de 4,5 % en el último tramo del horizonte de política, en un contexto de expectativas ancladas", detalló el informe.

Además, explicó que entre los riesgos al alza para la inflación "se destaca la posible mayor persistencia del shock energético internacional" y apuntó que subsisten al mismo tiempo "riesgos a la baja vinculados al eventual retorno del debilitamiento del dólar a nivel global".

"Estas fuerzas operarían en direcciones opuestas y con magnitudes inciertas. La economía uruguaya enfrenta este escenario desde una posición macroeconómica sólida, caracterizada por elevados niveles de reservas internacionales, ausencia de desequilibrios externos y una estructura exportadora diversificada, lo que contribuye a mitigar el impacto de escenarios más adversos", puntualizó.

Finalmente, el informe indicó que, "en un contexto internacional caracterizado por el aumento significativo de la incertidumbre respecto al conflicto en Medio Oriente y sus efectos sobre los precios de la energía, canales logísticos y volatilidad financiera global", el Comité de Política Monetaria del BCU resolvió mantener la Tasa de Política Monetaria en 5,75 %.

"Esta decisión se adopta en un escenario en el que la inflación observada se ubica por debajo de la meta de 4,5%, las expectativas de inflación permanecen ancladas y la transmisión de la política monetaria continúa funcionando de forma adecuada", resaltó.