En medio del bullicio del COMICON de Nápoles -que este fin de semana llena la ciudad italiana de pelucas de colores, armaduras de ciencia ficción y aficionados a la cultura pop- , esta propuesta irrumpe para alejarse de la fantasía y adentrarse en la geopolítica.
Diseñado por Dima Nassar y Dania Omari y traducido al inglés como 'Reclaiming the Streets' ('Reclamando las calles'), el juego invita a los participantes a sumergirse en la complejidad de la vida en la Cisjordania ocupada.
"Pensamos que un juego de mesa permite al jugador entrar en ese mundo. Se te queda grabado en la mente porque incorpora elementos de rol en vivo; cuando juegas, lo entiendes", explica a EFE Marei, arquitecta y dibujante de cómics de Jerusalén.
A diferencia de otros juegos de estrategia convencionales, en los que el objetivo suele ser conquistar territorios ajenos, 'Haki w Hitan' invierte esa lógica y propone a los jugadores reclamar sus propias tierras.
Las mecánicas del juego se inspiran en la realidad de Cisjordania, dividida en las zonas A, B y C, con el objetivo de recuperarlas bajo condiciones específicas para cada una, detalla Nassar, diseñadora de producto y dibujante de cómics originaria de Jenin.
Además, el juego refleja las tensiones internas de la sociedad palestina y las contradicciones entre las diferentes clases sociales de Ramala, desde personas con recursos hasta vendedores ambulantes.
El elemento más disruptivo es el "caos". "Cuando estás creando una estrategia para ganar, siempre va a haber cartas de caos", explica Omari, quien subraya que "en Palestina nunca puedes planear realmente tu día".
"Siempre hay una incursión o algo a tu alrededor que desbarata tus planes. Por eso, mientras el jugador diseña su estrategia, aparecen estas cartas que afectan a todos por igual, representando la incertidumbre de nuestra realidad vivida", añade.
Preguntadas sobre si un juego de mesa podría banalizar el conflicto, las creadoras son tajantes: la respuesta de su pueblo ha sido el respaldo absoluto.
"Hicimos seis o siete talleres de prueba. Es un trabajo colectivo; todas nuestras memorias compartidas están volcadas en la versión final", precisa Nassar, mientras que Omani asegura que la respuesta siempre fue "Positiva".
Para sus autoras, 'Haki w Hitan' es, por encima de todo, un testimonio histórico.
"Vemos este juego como una forma de archivar nuestra realidad actual. (...) Todo cambia muy rápido, y quizás en un año las leyes cambien o quizás no. Este juego es un archivo de este tiempo que vivimos", concluye Omani.
