"La UNP condena las múltiples formas como la libertad de expresión y de información están siendo vulneradas en nuestro país y en el mundo", aseguró la principal organización periodística de Ecuador en un comunicado.
Recordó que el índice Chapultepec 2025 sitúa a Ecuador junto con Bolivia, Honduras, Perú, México, Haití, Cuba y El Salvador en el grupo de países con mayores restricciones a la libertad de prensa.
Asimismo, recordó que Fundamedios registró 230 agresiones a periodistas durante 2025, un incremento del 18 % respecto a 2024.
"Alarmante: casi la mitad de esas agresiones fue cometida por agentes estatales, lo que evidencia un acoso creciente y vergonzoso contra la prensa ecuatoriana. El año pasado, cinco periodistas fueron asesinados. Todos estos hechos reflejan la gravedad de la situación del periodismo en Ecuador", lamentó la UNP.
El gremio señaló que a estas agresiones se suman "prácticas igualmente preocupantes" como el incumplimiento a la Ley de Transparencia por parte de instituciones públicas.
"La proliferación de sitios digitales que reproducen narrativas de desinformación y desvían la atención de los asuntos críticos, y el acceso selectivo a ruedas de prensa y a entrevistas que, en lugar de garantizar espacios plurales, constituyen un obstáculo adicional para el ejercicio libre del periodismo", indicó.
Añadió que el narcotráfico y el crimen organizado, que mantiene al país en un nivel de violencia sin precedentes, "suman complejidad a esta problemática", ya que los periodistas que develan cómo estos grupos se han infiltrado en el Estado son "blanco constante de ataques".
Por lo que exigió al Gobierno del presidente Daniel Noboa que aplique medidas de prevención y protección para los periodistas, tal como lo establecen la normativa nacional y los estándares internacionales.
"La consolidación del sistema democrático requiere el ejercicio pleno de la libertad de expresión, pilar esencial de los derechos humanos", agregó.
La UNP recordó que "defender la prensa libre es defender nuestra propia libertad porque la verdad, aunque incomode, sostiene la democracia". "Honrar a quienes han caído por ejercerla, es comprometernos a no callar", concluyó.
