"Sí, el miedo existe, pero uno tiene que hacer las cosas aun con el miedo. Lo importante es poder mirarse al espejo y estar a gusto con la ética de uno. Y ha sido siempre así, en mi caso, porque mi madre (Pilar Bardem) me enseñó a ser así, no hay un plan B", manifestó en una rueda de prensa junto al equipo de 'El ser querido', la cinta del realizador Rodrigo Sorogoyen que aspira a la Palma de Oro.
Bardem (Las Palmas de Gran Canaria, 1969) aseguró que asume las "consecuencias" de sus posturas, pero indicó que no las ha sentido realmente, pese a los rumores de estar en una lista negra de Hollywood junto a otras figuras que han denunciado en público que ocurría un genocidio en Gaza, como los también actores Susan Sarandon o Mark Ruffalo.
"Algo he oído", dijo el ganador de un Óscar en 2008 sobre supuestas represalias por parte de la industria, aunque nada que tenga confirmado.
Y si hubiera algo confirmado lo habría dicho "con nombres y apellidos", dijo, porque es parte de la denuncia del genocidio.
Aseguró que, al contrario de lo que se pueda pensar, está recibiendo multitud de ofertas, tanto en Estados Unidos como en Latinoamérica y en Europa, y eso, para él, quiere decir que "la narrativa está cambiando".
En buena parte gracias a las generaciones más jóvenes, que han sido más conscientes de lo que está ocurriendo en Gaza, que es "inadmisible e injusto", y que "no hay forma de darle ningún razonamiento a este genocidio", añadió.
Por eso piensa que "los que van haciendo esas supuestas listas negras son los que van a ser expuestos y los que van a sufrir las consecuencias a nivel de publico, de audiencias".
"Eso es un gran cambio", apuntó con tono optimista.
