La mujer, Lorna Hajdini, acusa a su antiguo empleado, Chirayu Rana, de inventarse las acusaciones de agresión sexual que inicialmente fueron presentadas en un tribunal de manera anónima pero que acabaron trascendiendo en detalle a los medios y se hicieron virales en internet.
Rana acusó tanto a Hajdini como a JPMorgan de múltiples agresiones sexuales, coacciones laborales vinculadas a su promoción profesional y un entorno de discriminación racial por su origen nepalí, algo que la mujer y la empresa han negado.
Rana "deliberadamente creó una narrativa lasciva diseñada para conseguir la máxima cobertura mediática e infligir el máximo dolor; desafortunadamente, ha tenido éxito pese a su falsedad", indica la contrademanda, recogida por el Journal.
Esas declaraciones "falsas, maliciosas y de mala fe han arruinado la vida de la Sra. Hajdini", agrega el documento, que señala que Rana siguió un "patrón y esquema común" que exhibió contra otros empleadores, a los que no nombra directamente.
JPMorgan indicó en un comunicado que "apoya completamente a Lorna y su derecho de defenderse y proteger su reputación", y recalca que "no cree que las alegaciones contra ella o la empresa tengan mérito".
En medio del escándalo, trascendió que Rana envió una queja al departamento de recursos humanos del banco en mayo de 2025 y, meses después, le ofrecieron un millón de dólares para evitar una demanda, pero sus abogados hicieron una contraoferta de 11,75 millones, que no prosperó.
Un portavoz de Rana dijo al Journal que las alegaciones de su cliente son "verdad" y las demostrará en los tribunales.
