En declaraciones a los medios, Carney afirmó que el país está en un proceso emprendido por su Gobierno "para colocar los cimientos de una economía canadiense más fuerte, resiliente e independiente".
"A medida que lo hacemos, los datos van a ser desiguales. Vemos algunas debilidades en parte por las decisiones del Gobierno", añadió el jefe del Ejecutivo, quien explicó que la reducción de la inmigración ha supuesto un crecimiento negativo de la población durante los últimos dos trimestres.
"Hemos frenado el gasto gubernamental, que estaba creciendo cerca del 10 % y ahora es menos del 2 %. Eso es algo que influye en cierta volatilidad en la forma en que se están produciendo las inversiones", dijo.
Sin embargo, Carney subrayó que ya se están empezando a ver los resultados de su política económica, como el aumento de la inversión empresarial y de la inversión en propiedad intelectual, así como el incremento de los ingresos de los hogares.
"Queda mucho por hacer, sin duda, pero las cosas avanzan en la dirección correcta. Así que existen estas corrientes cruzadas mientras la economía se transforma de manera fundamental", concluyó.
La semana pasada, el organismo público Estadísticas Canadá (EC) dijo que el producto interior bruto (PIB) real permaneció sin cambios entre enero y marzo tras la contracción del 0,2 % registrada en el cuarto trimestre de 2025.
Aunque en el primer trimestre la economía canadiense no se contrajo, en términos anualizados cayó un 0,1 %, lo que técnicamente la colocó en recesión tras la contracción del último trimestre de 2025.
