"Quizás resulte incómodo decirlo porque no son buenas noticias para el mundo, pero sí han tenido un impacto positivo para Panamá. El tráfico por el Canal está en sus niveles más altos", señaló Chapman a EFE en los márgenes del Foro Económico Internacional sobre América Latina y el Caribe (ALC), que se celebra hoy en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en París.
El ministro explicó que el tránsito habitual por la vía que conecta el mar Caribe y el océano Pacífico ronda los 36 buques diarios, aunque en jornadas de alta demanda el Canal ha logrado elevar su capacidad hasta entre 40 y 42 embarcaciones por día.
"Se trata de un impacto materialmente importante, no solo para Panamá, sino porque estamos cumpliendo nuestra vocación de servir al mundo como punto de interconexión entre el Atlántico y el Pacífico", indicó.
Según Chapman, el encarecimiento de los combustibles a nivel global ha reforzado la competitividad de la ruta panameña frente a otras alternativas marítimas.
"Cuando el petróleo aumenta significativamente de precio, el Canal de Panamá se vuelve más atractivo porque resulta menos costoso transitar por esta vía", explicó.
Y destacó que esta coyuntura actual encuentra a Panamá en una posición privilegiada gracias a la ampliación del Canal, concluida en 2016, que más que duplicó su capacidad operativa.
"Es una circunstancia única. Panamá enfrenta esta crisis energética global con un canal expandido y con capacidad para responder a una demanda mucho mayor", afirmó.
Chapman recordó que antes de la ampliación los buques tipo Panamax podían transportar alrededor de 4.000 contenedores, mientras que los actuales Neopanamax pueden movilizar más de 16.000 unidades en algunos casos.
Además, destacó que la expansión permite el tránsito de embarcaciones de gas natural licuado, un segmento que anteriormente no podía utilizar la vía.
El ministro subrayó que el incremento del tráfico tiene efectos positivos sobre las finanzas públicas y fortalece la capacidad de inversión de la Autoridad del Canal de Panamá en nuevos proyectos estratégicos. "Esto genera recursos para seguir ampliando y mejorando el servicio que Panamá presta al comercio mundial", dijo.
Más allá del canal, Chapman afirmó que Panamá busca consolidarse como un actor cada vez más relevante en la economía global. "El mensaje -señaló- es claro: Panamá está presente. Estamos reafirmando nuestro compromiso de formar parte del concierto de las naciones y de integrarnos más que nunca con el resto del mundo".
El país se encuentra, señaló, en una coyuntura especialmente favorable, al ser considerado uno de los puntos más críticos y estratégicos para el comercio internacional.
"Panamá es un país bien pensado, bien planificado y con una visión clara de futuro. Estamos listos para responder a las demandas del siglo XXI", sostuvo.
En materia de desarrollo económico en Latinoamérica y el Caribe, que centra el foro que se celebra en París, Chapman defendió la necesidad de impulsar la inversión privada, fortalecer la infraestructura y mejorar la institucionalidad para elevar la productividad. A su juicio, estos factores son esenciales para acelerar el crecimiento económico, promover el desarrollo humano y reducir las desigualdades.
También destacó los avances de su país en su acercamiento a la OCDE. Según explicó, la actual administración del presidente José Raúl Mulino es la primera que ha manifestado de forma explícita su interés por incorporarse al organismo.
"Hemos avanzado a un ritmo muy positivo. Sabemos que es un proceso que toma tiempo, pero nos sentimos optimistas por la acogida que estamos recibiendo y por el apoyo de países amigos que acompañan este esfuerzo", concluyó.
