Candidatos colombianos disputan el voto de jóvenes con apoyo de 'k-popers' y 'swifties'

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Bogotá, 5 jun (EFE).- La irrupción de los fanáticos de k-pop en la campaña presidencial colombiana, tras mostrar su apoyo al candidato izquierdista Iván Cepeda, evidenció la importancia del voto de los jóvenes de cara a la segunda vuelta presidencial el próximo 21 de junio.

Tras la primera vuelta de los comicios, celebrada el domingo pasado, en la que el ultraderechista Abelardo de la Espriella obtuvo 10,3 millones de votos (43,74 %) y Cepeda consiguió 9,7 millones de sufragios (40,90 %), varios grupos juveniles conocidos como los'k-popers', las 'swifties' y los emos anunciaron campañas para impulsar al candidato izquierdista.

El politólogo Mateo Ortiz, profesor e investigador del Observatorio Javeriano de Juventud de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, aseguró a EFE que una de cada cuatro personas del censo electoral es joven, por lo que su voto puede contribuir a definir los resultados de los comicios.

"Cuando la gente piensa en debates públicos, no piensa en las k-popers, pero las k-popers son importantes (...) Creo que las redes sociales tienen ese papel de democratizar y permitir que nuevas subjetividades aparezcan en el debate político", indicó Ortiz.

El movimiento de k-popers está conformado en su mayoría por mujeres fanáticas de grupos musicales de pop surcoreanos, cuyos principales exponentes son las bandas BTS, que visitará Colombia en octubre, y Blackpink.

Este grupo urbano ya mostró su impacto en redes sociales durante el estallido social en 2021, cuando boicotearon la tendencia en X  #UribeTieneLaRazón, que defendía el legado el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), para promover luego mensajes que alertaban de la violencia policial contra los manifestantes.

El politólogo explicó que el apoyo a Cepeda en redes sociales responde al "temor que sienten a un proyecto político que en otros países ha demostrado que se traduce en violencia contra estas personas", en referencia a gobiernos ultraderechistas como el de Javier Milei (Argentina) y José Antonio Kast (Chile).

A pesar de esto, Ortiz aseguró que hay que desmitificar la creencia de que "los jóvenes son siempre progresistas", ya que también "ponen presidentes de derecha" y crean movimientos conservadores.

"El centro comenzó a reducirse y las juventudes que se identificaban de izquierda empezaron también a reducirse, mientras que las juventudes de derecha comenzaron a crecer significativamente en ese marco", dijo Ortiz.

De cara a la segunda vuelta presidencial, Cepeda y De la Espriella comenzaron a buscar alianzas políticas para conquistar los votos del centro y los abstencionistas y así lograr la mayoría absoluta en los comicios.

Para ello, Ortiz consideró que el candidato ultraderechista debería "moderar mucho más su discurso y establecer una postura un poco más conciliadora" que si bien garantice una política de seguridad, no avale la violencia como primera instancia de acción.

En el caso de la izquierda, el politólogo afirmó que Cepeda tendría que separarse de la imagen del mandatario colombiano, Gustavo Petro, y acercarse al centro.

Ese acercamiento debería romper la brecha entre "el escepticismo, la falta de confianza y las condiciones materiales" con programas que incluyan propuestas claras para mejorar la calidad de vida que tienen los jóvenes actualmente.

La encuesta 'Voces resilientes', publicada en 2025 por el Observatorio Javeriano de Juventud, expuso que la participación de los jóvenes colombianos en la política creció después del estallido social, aunque el 18 % de ellos dejó de expresar públicamente sus opiniones por miedo a convertirse en víctima del conflicto armado.