La alcaldesa del Condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, informó en un comunicado del comienzo de un proceso de "dominio eminente" para adquirir el terreno en Fisher Island, considerado el código postal más acaudalado de Florida y el segundo de Estados Unidos.
La funcionaria indicó que no hubo "un acuerdo aceptable" en las negociaciones con el desarrollador inmobiliario, que adquirió el terreno por 180 millones de dólares con planes para cerrar el almacén y construir condominios de lujo, y que ahora esperaba vender el sitio al condado por 400 millones de dólares.
"Buscamos negociaciones de buena fe y cuidadosamente consideramos la propuesta. El acuerdo incluye claros beneficios, incluyendo que el Condado posea el sitio y una estructura que permitiría que la compra se pague sola sin gastar dólares de los contribuyentes. Pero al final el precio era demasiado alto", argumentó Levine Cava.
La disputa por el sitio ha llamado la atención de la prensa nacional estadounidense, mientras la directora de PortMiami, Hydi Webb, renunció el jueves en medio de la polémica.
La intención del desarrollador de cerrar el depósito preocupa a las navieras, pues el Puerto de Miami es el de mayor tránsito de pasajeros de cruceros del mundo, con un récord de 8,5 millones en 2025, cuando también registró un máximo histórico de carga, con 1,11 millones de unidades equivalentes a veinte pies (TEU).
En contraste, habitantes de Fisher Island, donde hay un precio promedio de 12 millones de dólares por vivienda, apoyan el cierre del depósito de combustible, por considerarlo un peligro ambiental y por afectar las vistas, de acuerdo con el Wall Street Journal.
Webb y el jefe de operaciones del Condado, Jimmy Morales, quien también renunció el jueves, habían negociado el acuerdo para pagar 400 millones de dólares, inversión que se recuperaría en un estimado de dos décadas con ingresos de la venta de combustible y otras tarifas del puerto, pero Levine Cava lo consideró demasiado costoso.
"Permanecemos comprometidos a garantizar que el PortMiami tenga el suministro de combustible confiable que necesita para continuar sus operaciones, apoyar empleos para nuestra comunidad y seguir siendo uno de los motores económicos del Condado de Miami-Dade", concluyó la alcaldesa.
