El Consejo de Aplicación de la Paz (PIC, por sus siglas en inglés) para Bosnia, formado por EE.UU., Japón, Turquía, Rusia y numerosos países europeos, celebró esta semana una reunión sin alcanzar un acuerdo sobre un sucesor para el alemán Christian Schmidt, que dimitió a mediados de mayo.
En un mensaje colgado en la red social X, la embajada de Estados Unidos en Sarajevo señaló que "la indecisión europea y la renuncia del PIC a cumplir con su propia responsabilidad hacia Bosnia y Herzegovina están forzando a Estados Unidos a reconsiderar su papel".
El Alto Representante supervisa la aplicación del Acuerdo de Paz de Dayton que puso fin a la guerra de Bosnia en 1995, un conflicto que causó unos 100.000 muertos.
Estados Unidos había respaldado firmemente al diplomático italiano Antonio Zanardi Landi, cuya candidatura fue apoyada por el secretario de Estado, Marco Rubio, ante el Congreso estadounidense.
"Estados Unidos toma nota del fracaso europeo para alcanzar un consenso en torno a un candidato europeo y lamenta que estas divisiones hayan impedido al PIC cumplir con su tarea de elegir a un nuevo Alto Representante", agregó la nota de la embajada estadounidense.
Según Schmidt, las consultas para encontrar a un nuevo Alto Representante continuarán hasta fines de junio.
Informaciones de medios internacionales y regionales apuntan que la salida de Schmidt del cargo no fue completamente voluntaria, ya que Washington habría impulsado su relevo para instalar a un sucesor más alineado con las prioridades de la política estadounidense.
En un comunicado distribuido el viernes por la delegación de la Unión Europea en Sarajevo se subraya que, para los Estados miembros del bloque, la prioridad es encontrar, en cooperación con EEUU, a una persona que actúe como un verdadero factor integrador en Bosnia y Herzegovina.
Según la prensa bosnia, Francia lideró el bloque dentro del Consejo Directivo del PIC que se opuso a la solicitud estadounidense de nombrar al italiano Zanardi Landi como Alto representante y en cambio ofreció a su enviado para los Balcanes Occidentales, René Troccaz, como el candidato "proeuropeo".
Los serbobosnios y los bosniocroatas se han manifestado a favor de la eliminación del cargo de Alto Representante y apoyan la propuesta de Estados Unidos, mientras que los bosniomusulmanes y las autoridades centrales de Sarajevo respaldan la iniciativa de Francia y la UE, incluida la preservación de los poderes del Alto Representante hasta la integración del país en la Unión Europea.
