El ministro belga de Defensa propone campamentos para reeducar a jóvenes "alborotadores"

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Bruselas, 5 jun (EFE).- El ministro belga de Defensa, Theo Francken, ha reaccionado a los disturbios registrados este jueves en Bruselas durante una protesta contra una reforma educativa, que acabaron con 24 detenidos, sugiriendo la creación de "campamentos" militares para reeducar a "jóvenes delincuentes".

"Lo que ocurrió ayer en Bruselas es una auténtica vergüenza. Siempre el mismo núcleo duro de alborotadores y vándalos. Todo el mundo está harto, pero parece que no pasa nada. Tiene que haber campamentos de entrenamiento para estos jóvenes delincuentes. La reeducación es urgente. Defensa está preparada para ayudar, si se desea", escribió el nacionalista flamenco conservador en X.

Según informaron fuentes ministeriales y recoge el diario DH Les Sports, Defensa no partiría de cero, pues ya organiza campamentos destinados a orientar hacia el empleo y la integración social a jóvenes sin formación ni trabajo y expuestos a situaciones de marginalización.

El gabinete de Francken afirmó que las Fuerzas Armadas belgas ya han desarrollado experiencia en programas de disciplina, estructura, responsabilidad individual e integración social, y que esos conocimientos podrían ponerse a disposición de otras autoridades.

No obstante, las mismas fuentes admitieron que una iniciativa de mayor escala tendría que abordarse mediante una concertación interfederal, al afectar a competencias de Justicia, Ayuda a la Juventud y Enseñanza, entre otras.

"Eso supera las competencias de Defensa por sí sola, pero estamos preparados para desempeñar nuestro papel y, por ejemplo, apoyar un proyecto piloto", señalaron desde el gabinete del ministro, según medios belgas.

Los incidentes se produjeron durante una jornada de movilización del sector educativo contra un decreto-programa de la Federación Valonia-Bruselas que prevé recortes en la enseñanza y cuya tramitación parlamentaria provocó el malestar de sindicatos, docentes y estudiantes.

En Bruselas, la policía contabilizó unos 3.000 manifestantes y en los alrededores de la estación Central se registraron incendios de bicicletas y barreras, lanzamiento de gases lacrimógenos e intervenciones policiales, en una jornada que concluyó con 24 detenidos, entre ellos varios jóvenes de 15 y 16 años, según medios locales.