La región mantuvo una matriz mayoritariamente renovable (66 %), pues de los 27 países que integran la Olacde, 12 superaron el índice regional, destacándose Paraguay (100 %), Costa Rica (97,8 %), Uruguay (96,5 %), Ecuador (91,6 %), Belice (90,9 %), Colombia (88,7%), Brasil (88,5%) y Venezuela (87,7%).
La electricidad generada por centrales hidroeléctricas se mantuvo como la fuente dominante, asociado a una mayor disponibilidad de agua, lo que favorece un despacho de bajo coste marginal y el desplazamiento parcial de generación térmica, con mayor coste variable.
Pese a ello, el bloque térmico fósil conservó un peso relevante (31,3%), liderado por el gas natural, de acuerdo al reporte de la Olace, que tiene su sede en Quito.
Por fuente, el despacho estuvo marcado por un aumento de la generación hidráulica (+10,8 TWh) y descensos relevantes en solar (-11,2 TWh) y gas natural (-8 TWh), dando como resultado un saldo neto ligeramente positivo (1,3 TWh) por compensación entre aumentos y reducciones.
La generación hidroeléctrica en el continente tuvo un incremento mensual de 9,6 % respecto a diciembre de 2026, impulsado por el parque hidroeléctrico, al mismo tiempo que bajó el aporte de varias renovables no convencionales como geotermia (-36 %), solar (-30 %) y eólica (-11%).
