El izquierdista Roberto Sánchez tomó ayer la delantera en el conteo de votos de la segunda vuelta electoral en Perú y superó por un pequeño margen a la derechista Keiko Fujimori, en una contienda cuyo final aún es incierto.
Con casi 94% de las actas escrutadas, Sánchez reunía el 50.01% de los votos, frente al 49.9% de Fujimori, una diferencia de menos de 6.000 votos, según según los resultados de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Para declarar un ganador, además, deberán ser revisadas actas impugnadas que contienen unos 450.000 votos, lo que puede llevar días.
Fujimori versus Sánchez
El balotaje enfrentó a la hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) con el heredero político del exmandatario Pedro Castillo, preso tras un fallido autogolpe de Estado en 2022.
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Es la cuarta vez que Fujimori compite por la presidencia, en tanto que para Sánchez es su primera postulación.
Muchos votantes dijeron que esperan que el nuevo gobierno acabe con la criminalidad que azota al país y la turbulencia política que hizo que Perú tuviera ocho presidentes desde 2016.
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Fujimori, una administradora de empresas de 51 años, apeló al legado ambivalente de su padre, quien estabilizó la economía y derrotó a la insurgencia, pero fue acusado de crímenes de lesa humanidad.
Sánchez, de 57 años, congresista y exministro de Castillo, reivindicó al expresidente. En señal de lealtad, lleva el sombrero campesino que él le regaló, prometió indultarlo, y lo visitó el domingo en la cárcel.
