En una declaración emitida al término de una reunión ministerial, celebrada en Manama, el bloque regional expresó su "más enérgica condena" a los ataques y sostuvo que estas acciones representan una amenaza para la seguridad de los pueblos de la región y la integridad territorial de los Estados afectados.
El Consejo afirmó que los actos hostiles "no favorecen el entendimiento ni el acercamiento" entre los países, sino que socavan la confianza mutua, fomentan la discordia y dificultan las vías de diálogo que los Estados del Golfo han defendido tradicionalmente.
Asimismo, reiteró su "plena solidaridad" con Baréin, Kuwait y Jordania, y subrayó que la seguridad de los países miembros del CCG es "indivisible", por lo que cualquier ataque contra uno de ellos debe considerarse un ataque contra todos.
La organización aseguró que sus sistemas conjuntos de defensa aérea están respondiendo a las amenazas con "alta eficiencia y preparación", al tiempo que transmitió un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos y residentes de los países del Golfo.
El Consejo también reivindicó el derecho de sus Estados miembros a defenderse, de manera individual o colectiva, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que reconoce la legítima defensa frente a ataques armados.
En su comunicado, el CCG responsabilizó a Irán de los ataques y de sus consecuencias para la seguridad regional, la navegación internacional y el suministro energético, y exigió el cese inmediato de cualquier acción dirigida contra los países del Golfo, sus intereses y sus ciudadanos.
Además, instó al Consejo de Seguridad de la ONU y a la comunidad internacional a asumir sus responsabilidades, condenar la agresión y exigir cuentas a sus autores para preservar la paz y la seguridad regional e internacional.
Pese a la escalada, el bloque reafirmó su compromiso con la paz, las relaciones de buena vecindad y las soluciones diplomáticas para resolver disputas, aunque cuestionó la posibilidad de construir relaciones futuras mientras continúen los ataques.
"Persistir en el camino de la agresión solo conducirá a un mayor aislamiento, mientras que la puerta del entendimiento permanece abierta para quienes elijan el lenguaje de la sabiduría y la buena vecindad", concluyó la declaración.
