En el marco del Foro Germano-Polaco, que coincide con el 35 aniversario de la firma del tratado sobre buena vecindad y cooperación amistosa entre ambos países y en el que participan los ministros de Exteriores polaco y alemán, Radoslaw Sikorski y Johann Wadephul, respectivamente, el Gobierno de Friedrich Merz ha querido simbolizar con estas restituciones "la estrecha cooperación en la reparación de las injusticias históricas".
La devolución de los bienes culturales saqueados "constituye una expresión de la responsabilidad de Alemania hacia Polonia", indicaron en un comunicado conjunto el Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania, la comisionada del Gobierno Federal para Cultura y Medios, la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano, el Ministerio Federal de Transporte y la ciudad de Pforzheim, en el suroeste del país.
La presidenta de la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano, Marion Ackermann, señaló que el manuscrito de "Gaude Mater Polonia" contiene una de las primeras versiones del himno y que constituye "un testimonio de uno de los períodos más oscuros de la larga historia germano-polaca".
El cuadernillo, compuesto por seis hojas de pergamino, llegó por una vía hasta ahora desconocida a la Biblioteca Estatal de Berlín, donde se conservaba como propiedad ajena. Procede de la biblioteca del seminario sacerdotal de Płock, cuyos fondos fueron saqueados y en gran parte destruidos durante la Segunda Guerra Mundial.
Los manuscritos más valiosos de esta biblioteca fueron trasladados por las autoridades de ocupación alemanas a Königsberg (actual Kaliningrado). Todavía no se ha podido esclarecer completamente cómo este manuscrito llegó posteriormente a los fondos de la Biblioteca Estatal de Berlín. Sin embargo, los sellos visibles de la biblioteca del seminario prueban claramente su origen.
Las tres hojas dobles formaban probablemente parte de un códice de finales del siglo XIV. Se cree que fueron extraídas en los siglos XVI o XVII y reutilizadas en otro libro, como indican rastros de suciedad, pliegues y cortes.
El anillo jagellónico del Museo de Joyería de Pforzheim por su parte podría haber sido un regalo de la esposa de Segismundo I Jagellón, Bona Sforza, y probablemente formó parte del denominado "cofre real" de la familia principesca Czartoryski en Cracovia.
Poco antes de la invasión alemana de Polonia, la colección fue trasladada a Sieniawa y, al parecer, saqueada por tropas alemanas en septiembre de 1939.
Posteriormente, el anillo llegó a Alemania y fue donado al Museo de Joyería de Pforzheim en 1963 como parte de una colección más amplia.
Fabricado en oro amarillo de gran pureza y engastado con un diamante de aproximadamente 3,5 quilates, el anillo es considerado uno de los ejemplos más destacados de la joyería cortesana renacentista.
Además, el Ministerio Federal de Transporte entregó este miércoles once objetos pertenecientes a los fondos del patrimonio ferroviario federal alemán que originalmente formaban parte de la colección del Museo del Transporte de Varsovia.
Las miniaturas ferroviarias y sus accesorios estuvieron expuestos en Varsovia hasta el verano de 1940 y fueron trasladados durante la ocupación alemana al entonces Museo del Transporte y la Construcción de Berlín.
Las devoluciones de hoy se suman a otras restituciones ya efectuadas, entre ellas la cabeza escultórica del Castillo de Malbork (Marienburg).
