Desde la firma del tratado el mundo ha cambiado y "estamos ante aun entorno geopolítico completamente transformado debido a la agresión a gran escala de Rusia contra Ucrania", indican ambos ministros en una declaración conjunta adoptada en el marco del Foro Germano-Polaco en el que participan los dos hoy.
"Conscientes de la trágica historia del siglo XX tenemos una responsabilidad especial con nuestra región y nuestro continente como aliados en la OTAN y en la Unión Europea (UE)", añaden Wadephul y Sikorski, en referencia a la Segunda Guerra Mundial.
Los dos ministros subrayan además, en vista de la agresión rusa, la necesidad de un compromiso común para fortalecer la seguridad europea.
"La aportación germano-polaca a la defensa del flanco oriental (de la OTAN) es un buen ejemplo", enfatizan.
Este miércoles los ministros de Defensa de Alemania y Polonia, Władysław Kosiniak-Kamysz, y Boris Pistorius, respectivamente, firmarán en Varsovia un nuevo acuerdo de defensa.
Eso muestra, según los jefes de las diplomacias polaca y germana que "estamos decididos a actuar juntos".
"La cooperación germano-polaca es y seguirá siendo un pilar fundamental de una Europa fuerte y unida y de una OTAN con capacidad de defenderse", sostienen Wadephul y Sikorski, que también subrayan el objetivo de lograr una paz duradera en Ucrania que fortalezca la seguridad en el Viejo Continente.
La declaración conjunta también denuncia las "actitudes agresivas" de Rusia, que crea amenazas híbridas y difunde desinformación destinada a crear "divisiones en Europa y socavar la confianza en el Estado y las instituciones".
Ante ello ambos titulares de Exteriores reiteran el compromiso de fortalecer la resiliencia con la meta central de defender los valores europeos, el Estado de derecho.
De acuerdo a Alemania y Polonia, la firma del tratado hace 35 años fue un punto de inflexión en las relaciones germano-polacos tras años de desconfianza causada por la ocupación germana durante la Segunda Guerra Mundial.
Los dos ministros recuerdan que cada vez quedan menos testigos de la Segunda Guerra Mundial y los crímenes del nazismo, por lo que es necesario cultivar el recuerdo con medidas como la construcción de un monumento en Berlín a las víctimas polacas de la invasión y la dictadura nazi.
