Jose Eliezer Martinez Andino, de 20 años, fue deportado a Honduras el pasado 13 de abril, a pesar de que él había expresado su temor de regresar a su país, según documentos judiciales.
Martínez Andino, padre de una niña de 3 años que dependía económicamente de él, fue detenido el pasado 18 de marzo por agentes de inmigración en el estado de Montana, donde residía.
El joven padre fue trasladado a al menos seis centros de detención en diferentes y aparentemente desapareció del sistema de registro de detenidos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), según sus abogados, que presentaron una demanda.
La querella alega que, durante más de diez días, ni ICE ni la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) informaron sobre su paradero o bajo la custodia de qué agencia se encontraba, a pesar de las reiteradas solicitudes.
Obligados por un tribunal, la Administración Trump reveló que el inmigrante había sido expulsado a Honduras porque supuestamente había aceptado voluntariamente dicha salida.
Martínez Andino sostiene que "no se le explicó" sobre documentación que firmó cuando fue detenido y que se le dijo que la única opción que era firmar.
“Dado que su expulsión fue consecuencia directa de estas violaciones de sus derechos al debido proceso garantizados por la Quinta Enmienda, se ordena a los demandados que faciliten su regreso a los Estados Unidos”, escribió la jueza Beryl A. Howell.
La jueza también ha señalado que el hondureño ingresó a Estados Unidos a la edad de 14 años huyendo de las agresiones de su padre. “El demandante ha demostrado que sufrirá un daño irreparable si se le obliga a permanecer aún más tiempo en Honduras”.
