Así lo indicó en una entrevista al canal saudí Al Arabiya desde su residencia familiar en Malasia, la primera después de que el pasado 8 de junio la Mesa de la Asamblea de los Estados Partes de la CPI, el órgano ejecutivo y de coordinación del ente, suspendiera con efecto inmediato a Khan y trasladara a los 125 países miembros la decisión sobre su futuro.
"Es doloroso. Pero tengo la suerte de contar con una esposa maravillosa y unos hijos maravillosos. Son mi salvavidas. Estoy convencido de que, sin ellos, me habría hundido hace mucho tiempo. Desde ese punto de vista, soy muy afortunado", afirmó en la entrevista, en la que añadió: "Espero que este no sea el final de mi carrera".
Hizo hincapié en que "todo esto es injustificable" y en que él no es un político, sino un funcionario internacional.
"Haré todo lo que pueda y dejaré en manos de Dios y de los Estados la decisión sobre lo que quieran hacer. Pero es cierto que esa decisión no está en mis manos", aseveró.
Igualmente, apuntó que va a seguir luchando "en todos los frentes" en los que ha sido atacado.
"Seguiré defendiéndome y espero que se concluya que no ha habido conducta indebida", sostuvo, y recordó que rechaza la decisión adoptada por la mayoría de la Mesa de la Asamblea de los Estados Partes de la CPI.
"Más allá de lo que diga la gente, creo que se necesita una voz adicional y espero que todos los Estados participen, que exista una representación justa y que prevalezca la racionalidad", indicó, en referencia al pleno que se celebrará en Nueva York el 24 de julio.
Sin embargo, debido a las sanciones que recaen sobre él por parte de Estados Unidos (congelación de activos y prohibición de viajar) tras la emisión por parte de la CPI de órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el exministro de Defensa israelí Yoav Gallant, Khan no podrá estar en esa cita.
"No puedo viajar y, por tanto, no podré acudir a Nueva York para defenderme el próximo 24 de julio, cuando se decidirá mi futuro", zanjó.
La suspensión temporal de Khan abrió un nuevo capítulo en una crisis institucional que comenzó en abril de 2024, cuando una abogada que trabajaba directamente bajo la supervisión del abogado británico denunció haber sido víctima de conductas sexuales no consentidas.
Dos compañeros de la denunciante trasladaron inicialmente las acusaciones a la dirección de la Corte, lo que llevó al mecanismo interno de supervisión a abrir una investigación que fue cerrada pocos días después.
La polémica tuvo lugar en un contexto especialmente sensible para la CPI, puesto que las acusaciones contra Khan salieron a la luz poco después de que el fiscal solicitara las órdenes de arresto contra los dos líderes israelíes por crímenes de guerra en Gaza.
Khan, que se apartó de sus funciones en mayo del año pasado a la espera de las conclusiones de la investigación, ha denunciado en repetidas ocasiones una campaña destinada a apartarlo del cargo debido a sus decisiones judiciales.
