El jefe de Estado alemán intervino en la cita de Lindau, en el suroeste germano y a orillas del lago de Constanza, con un tono preocupado por cómo la falta de libertad afecta a la democracia y al progreso científico, y lamentó que en Estados Unidos haya una "administración que intimida a los investigadores".
Steinmeier, que no dio ejemplos de intimidación a científicos del Gobierno estadounidense, criticó al Ejecutivo que dirige Donald Trump porque "acosa a las instituciones educativas cuando no se pliegan a las directrices políticas" y "recorta los fondos a las universidades o a ramas científicas enteras a su antojo".
El presidente alemán también acusó a Washington de "socavar sistemáticamente la independencia de la investigación y la docencia", algo que tiene como consecuencia que se amenacen "los cimientos de la democracia".
"Seguro que a ustedes les preocupa tanto como a mí", dijo el jefe de Estado germano a su audiencia al aludir a la situación en Estados Unidos.
"Esto no puede dejar indiferentes ni a la ciencia ni a la democracia. ¡Debemos estar decididos a defender la libertad!", exclamó Steinmeier después de haber lamentado que "la libertad ya no es algo que se dé por sentado en algunos lugares, ni siquiera en las democracias liberales de Occidente, tanto dentro como fuera de las universidades y los centros de investigación".
Steinmeier, sin embargo, no sólo mostró preocupación por Estados Unidos, pues también aludió con consternación a quienes, de modo creciente en Alemania, rechazan la ciencia, ya sea a la hora de evaluar el "cambio climático provocado por el hombre" o "la vacunación".
Ambos son cuestionados con "especial frecuencia por aquellos que también se muestran escépticos, reacios o incluso hostiles hacia la democracia y sus instituciones", dijo el presidente alemán.
"También en Alemania hemos visto, durante la pandemia del coronavirus, con qué rapidez los científicos se convierten en blanco de difamaciones e intentos de intimidación, llegando incluso a recibir amenazas de muerte", recordó en una intervención en la que también aludió a la inteligencia artificial (IA) y a los cambios y peligros que acarrea como los llamados 'deepfake' (contenidos "ultrafalsos").
La IA "está transformando radicalmente nuestras vidas y nuestro mundo laboral, y es probable que aún no podamos imaginar con qué rapidez y de forma tan radical se desarrollará este proceso de cambio en un futuro próximo", añadió Steinmeier, que celebró los encuentros de Lindau como un lugar para el diálogo entre científicos.
El primero de esos encuentros tuvo lugar en 1951, cuando Alemania estaba "bajo la larga sombra del nacionalsocialismo" y sus "crímenes", recordó el presidente alemán, que celebró la conversión de su país en una nación "viva", "diversa" y también una "democracia robusta".
