El presidente israelí alerta del antisemitismo al recordar la masacre de 1941 en Rumanía

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Viena, 28 jun (EFE).- El presidente de Israel, Isaac Herzog, ha participado este domingo en una ceremonia en recuerdo de los 13.000 judíos asesinados hace 85 años en el progromo de Iasi, ordenada por el régimen pro nazi del dictador rumano Ion Antonescu, y ha pedido mantener la memoria y luchar contra el antisemitismo.

"Cuando el antisemitismo prolifera de nuevo en todo el mundo, tenemos el deber universal de recordar adonde puede conducir ese terrible odio y de prometer juntos: 'nunca más" señaló el jefe del Estado de Israel en un mensaje en la red social X.

En ese mensaje, Herzog se refirió a los miles de hombres, mujeres y niños judíos que fueron masacrados en las inmediaciones de la ciudad de Iasi, en el noroeste de Rumanía, entre el 28 y 30 de junio de 1941.

"La conmemoración no puede borrar el sufrimiento de las víctimas, ni puede deshacer los crímenes, las humillaciones, las palizas o los trenes de la muerte. Sin embargo, sigue siendo una obligación moral mantener viva la memoria de quienes perdieron la vida", dijo en su discurso en Iasi, según señala la emisora pública TVR.

El presidente israelí será recibido mañana por su homólogo rumano, Nicusor Dan, en un encuentro para profundizar las relaciones bilaterales, especialmente en el ámbito económico y de seguridad y defensa, y también el desarrollo de programas educativos y medidas contra el antisemitismo en Rumanía.

La visita muestra la solidez de las relaciones entre los dos países, ha señalado la oficina de la Presidencia rumana, según recogen hoy los medios locales.

Herzog se dirigirá también mañana a los congresistas y senadores rumanos en una sesión conjunta en el Parlamento.

La matanza comenzó el 28 de junio de 1941, con policías y soldados rumanos, milicianos fascistas y muchos ciudadanos robando y asesinando a sus vecinos judíos.

Miles de ellos fueron asesinados por las autoridades en la sede de la Policía y cientos de supervivientes de esa masacre murieron luego sofocados en los vagones de ganado en los que fueron hacinados, con las compuertas cerradas y las rendijas selladas.

El Parlamento rumano no honró a las víctimas de esa masacre hasta el año 2021.

Antes de la II Mundial vivían en Rumanía más de 800.000 judíos. La mitad de ellos fueron asesinados en el Holocausto.