No obstante, 22 de los 96 departamentos de Francia estarán bajo la alerta naranja por temperaturas aún más elevadas de lo habitual para esta época del año.
Francia está cerca de dejar atrás un episodio de calor extremo que dura 11 días y durante el que se han batido récord de temperaturas medias tanto por el día como por la noche. La intensidad de esta ola es comparable a la agosto de 2003.
Las autoridades francesas han ofrecido este domingo un primer balance provisional sobre las víctimas relacionadas con el extremo calor en el país: 1.000 muertes más que lo habitual desde el pasado miércoles, coincidiendo solo con la mitad del fenómeno.
La ministra de Sanidad de Francia, Stéphanie Rist, matizó, en una entrevista al canal BFMTV, que los fallecimientos "probablemente" no llegarán al nivel de los de agosto de 2003, cuando se registró un aumento de la mortalidad de 15.000 personas.
El organismo público Santé France señaló que las muertes corresponden principalmente a mayores de 65 años (un 85 % de los casos), al tiempo que apuntó a un aumento del 40 % solo en los fallecimientos a domicilio.
"Este aumento es más pronunciado en las regiones bajo alerta roja en los últimos días, en particular en Isla de Francia (región parisina), Nueva Aquitania, Bretaña, Centro-Valle de Loira, Normandía y Países del Loira", indicó Santé France.
Este primer balance, según Santé France, ha de ser interpretado "con prudencia", pues "la mortalidad será más elevada" debido a una "subestimación de los datos", que se basan únicamente en certificados de defunción electrónicos.
