En la localidad de Aszód, a unos 50 kilómetros al este de Budapest, los termómetros registraron al mediodía local del lunes 41,6 grados, el récord del mes de junio y rozando ya la marca histórica absoluta de 41,9 grados medidos en julio de 2007.
Los pronósticos indican que el calor permanecerá hasta el miércoles y las autoridades informaron de que se han tenido que aplicar cortes de agua en más de cien pequeñas localidades, mientras que en varios hospitales hay problemas con los sistemas de aire acondicionado.
El Gobierno ha pedido a las empresas que permitan el teletrabajo hoy y mañana.
El Ministerio de Economía, por su parte, ha pedido reducir la utilización de electrodomésticos entre las 18.00 y las 21.00 horas, para disminuir el uso de electricidad, que ha aumentado considerablemente en la última semana.
En varias localidades del país se han registrado incendios forestales, aunque los bomberos no han especificado cuántas hectáreas se han visto afectadas.
El proveedor de telefonía móvil e internet One Hungary ha informado en las redes sociales de que en ciertas regiones del país el calor ha generado cortes de servicio en sus redes.
Por otra parte, el segundo río de Hungría, el Tisza, ha perdido tanta agua en los últimos días que su altura se redujo a mínimos históricos.
