En la antesala del trascendental duelo ante la poderosa Alemania, por los dieciseisavos de final del Mundial de Norteamérica 2026, el director técnico de la Selección Paraguaya, Gustavo Alfaro. El estratega argentino abordó las duras críticas recibidas y puso el foco en la necesidad de un respaldo unánime por parte de los jugadores históricos de la Albirroja, apuntando con nombre y apellido al blanco de sus desvelos: José Luis Chilavert.
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La polémica estalló en torno a la ratificación en el arco del arquero Orlando Gill, fuertemente cuestionado tras una dura derrota previa ante Estados Unidos. Para blindar anímicamente al futbolista, Alfaro reveló el valioso rol que jugó Justo Villar, contraponiendo su actitud constructiva con los constantes ataques mediáticos de Chilavert.
El estratega argentino comenzó relatando la encrucijada que vivió con su guardameta titular y el pedido especial que le hizo a otro histórico de los tres palos: “Cuestionaron a Orlando Gil, lo cuestionaron a Orlando Gill. Me preguntaron si lo mantenía en el segundo partido, después de que le habían metido cuatro goles. Les voy a contar otra infidencia: ¿saben lo que yo le pedí a Justo Villar? Cuando yo le dije que Orlando Gill iba a ser arquero titular. Digo: ‘Justo, yo sé que no es tu función, que no te corresponde. A mí me gustaría que vos hables con Orlando. Que vos hables con Orlando, porque vos tuviste en el debut de un Mundial, sabés lo que significa custodiar ese arco, el peso que tiene, la responsabilidad de la historia, todo lo que va a defender. A mí me gustaría que tengas —si no lo tomás a mal— me gustaría que tengas una charla’, porque para mí va a ser mucho más importante la charla que vos puedas tener, que la confianza que yo le pueda llegar a transmitir diciéndote: “Vas a ser titular””.
De “francotirador” a las puertas abiertas de Ypané
El seleccionador paraguayo no ocultó su dolor por la falta de empatía de Chilavert ante el riesgo asumido al proyectar jóvenes talentos de cara al futuro. Sin embargo, aprovechó el espacio para destacar a aquellos referentes históricos que, lejos de las críticas, se acercaron a sumar y a cobijar al plantel actual en la concentración.
Alfaro continuó su descargo lamentando la postura del icónico capitán del ’98 y ensalzando la grandeza de otros ídolos de la Selección: “Que ojalá Orlando hubiese tenido tres años ya de titular en Argentina; tiene uno. Bueno, está jugando el mundial. Y cuando yo les dije a ustedes: «Estoy pensando en el futuro»... Era un riesgo, sí. Podía salir mal, pero era un riesgo. Entonces, yo digo, Justo tuvo la grandeza de ir a hablar con él y hablar de esa manera. A mí me hubiese gustado que José Luis Chilavert, en lugar de ser un francotirador, me hubiese llamado: ‘Gustavo, me gustaría hablar con Orlando’. Pero... ‘¿Sabés qué? Vení, las puertas de la selección las tenés abiertas’”.
Con evidente emoción, el técnico detalló la procesión de glorias paraguayas que sí decidieron aportar positivamente desde la convivencia diaria: “Como vino Roque Santa Cruz el otro día; vino Roque a hablar con los delanteros y con todos los muchachos. Vino a merendar con nosotros, vino a comer con nosotros, como vinieron todos los muchachos: Carlitos Bonet, Nelson Haedo Valdez, Jonathan Santana... Todos los chicos que vinieron. Y cuando yo los vi ahí en Ypané, les pedí permiso para estar en la selección, porque esa es su casa. Entonces, a mí me gustaría que eso hubiesen hecho”.
El archivo que expone a Chilavert: “Tenés que ser el técnico”
Para sorpresa de los presentes, Alfaro sacó a la luz una vieja anécdota personal con el ex-arquero de Vélez Sarsfield, evidenciando una supuesta contradicción entre el ensañamiento actual de Chilavert y lo que pensaba de él años atrás, cuando se cruzaron en una transmisión internacional.
El técnico de la Albirroja destapó una imperdible confidencia sobre un encuentro del pasado entre ambos: “¿Saben lo que me dijo a mí Chilavert un día? Yo fui a transmitir con el canal Caracol la eliminatoria, una eliminatoria donde Colombia le ganó a Uruguay. Salimos de ahí y lo crucé a Chila. Yo con Chila tengo una relación... Si él decide pegarme, es un problema suyo, no mío. Obviamente que tiró barbaridades del fútbol paraguayo: ‘Yo voy a agarrar el control de la selección del fútbol de Paraguay y tengo que traer un técnico como vos, porque vos tenés que ser el técnico de la selección paraguaya’. Hoy soy... Péguenme a mí”.
Un mensaje de unión antes de la batalla ante Alemania
Mirando hacia el futuro y con el decisivo choque de dieciseisavos de final en el horizonte inmediato, el entrenador hizo un llamado desesperado a la madurez institucional. Remarcó que los “entripados” internos del fútbol paraguayo deben sanar desde adentro para poder volver a ser la potencia de antaño, prometiendo batalla total ante el combinado germano.
Alfaro concluyó la conferencia con una profunda reflexión sobre la identidad del fútbol local y el desafío de reconstruir el orgullo nacional: “Si nosotros queremos un Paraguay grande, tenemos que construir a que Paraguay sea grande, pero tenemos que hacerlo desde la grandeza. Entonces, a mí me gustaría que esta realidad de Paraguay no la destruyamos entre nosotros, que la construyamos entre nosotros. Y si nos toca quedar eliminados mañana, ¿cuál es el problema? Vamos a seguir poniéndole el pecho. ¿O me van a decir ustedes que Paraguay no se levanta?”.
Finalmente, el timonel cerró su comparecencia dejando en claro el espíritu indomable con el que su equipo afrontará el partido clave del certamen: “Ahora, nosotros, para que nos eliminen, mañana vamos a luchar a más no poder. No tengan ninguna duda que vamos a luchar a más no poder. Ahora, ahí para mí está el eje de la cuestión. Y ese es quizás algún entripado que Paraguay tendrá que resolver”.
El estratega finalizó su mensaje reiterando su postura inclusiva hacia los exmundialistas y el honor que representa su cargo: “No soy yo quien lo tiene que decir. Por eso, para mí, cuando yo hablaba de procesos, hablo de transitar estas cosas. A mí me gustaría que todos los que quieran colaborar con la selección... Yo le dije a todos los exjugadores: ‘Las puertas están abiertas cuando quieran a venir a un entrenamiento, a hablar con los jugadores, a colaborar’”. ¿Por qué? Porque esa es una realidad que la construimos entre todos. Ah, yo tengo la suerte hoy de estar al frente de este grupo de muchachos, que es fantástico. Tengo un privilegio enorme. Enorme el privilegio que yo tengo. Porque esta es una selección que es la Selección de Paraguay”.

